Austria también limitará el derecho de asilo

Patricia Baelo BERLÍN / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Rene Gomolj | AFP

La reforma, que entrará en vigor el próximo día 15, implica que al cabo de tres años las autoridades revisarán el motivo de la acogida

04 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Primero fue Berlín y ahora Viena. Tras anunciar hace una semana la construcción de una valla fronteriza, el Consejo de ministros austríaco decidió este martes endurecer su política de asilo para reducir el flujo de refugiados. «Se trata de marcar una línea divisoria entre las personas que hay que proteger y aquellas que vienen a Europa por motivos económicos», explicó el vicecanciller austríaco, el conservador Reinhold Mitterlehner. La reforma, que entrará en vigor el próximo día 15, implica que al cabo de tres años las autoridades revisarán el motivo de la acogida, que podría ser anulada. Asimismo, para poder solicitar el reagrupamiento de sus familias, los refugiados deberán demostrar que disponen de ingresos suficientes.

Austria calcula que en 2015 recibirá hasta 85.000 solicitudes de asilo, una cifra que cuadriplica la del año anterior. Por ello el Gobierno de coalición, liderado por el socialdemócrata Werner Faymann, prepara ya un borrador de ley que permita repatriar a afganos, colectivo que, con 10.500 personas en los ocho primeros meses del año, supone el segundo mayor grupo de refugiados por detrás de los sirios, con 13.000. «Es importante para nosotros crear leyes claras y que resten atractivo a Austria», señaló la ministra del Interior, Johanna Mikl-Leitner, que hace una semana criticó la política de acogida de Angela Merkel.

Giro de Merkel

Entretanto, en la vecina Alemania, el Ejecutivo de gran coalición amenaza con resquebrajarse por la gestión de la crisis migratoria. Tras el fracaso de las negociaciones del fin de semana, los tres socios se mostraban ayer confiados en lograr un consenso en su reunión del jueves. La dama de hierro mostraba una nueva versión de sí misma al defender el plan de acción que su partido, la CDU, pactó bajo presión con la CSU de Seehofer. «Necesitamos volver a proteger nuestra frontera», declaró un día después de insistir en no cerrarla ante el riesgo de «conflicto militar» con otros países.

El plan de 13 puntos incluye la creación de zonas de tránsito, un mecanismo para poder deportar a los refugiados a los que les sea denegado el asilo desde la frontera. «A veces las cosas no son tan drámaticas como se leen», afirmaba ayer el líder de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, que hasta hace dos días rechazaba las zonas de tránsito por considerarlas «cárceles». Un nuevo tono conciliador que responde a la necesidad de demostrar unidad, como el propio Seehofer reconoció, «para que la sociedad vea que los socios de coalición son capaces de negociar en una situación histórica».

400 personas dejaron la vida en el mar en octubre

Grecia tiene previsto empezar hoy a repartir refugiados, en su mayoría sirios e iraquíes, entre el resto de países de la Unión. Los 30 primeros partirán del aeropuerto de Atenas, con destino a Luxemburgo. Según lo pactado en Bruselas, hasta 160.000 inmigrantes serán distribuidos en los próximos meses desde los centros de ingreso situados en Italia y Grecia, los llamados «hotspots». El jueves el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, visitarán la isla de Lesbos, donde miles de inmigrantes llegan cada día. En octubre casi 400 personas perdieron la vida intentando cruzar el Mediterráneo, según denunció ayer la Organización Mundial para las Migraciones, que cifra en 3.406 las víctimas en lo que va de año. La situación ha llevado al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a convocar una nueva cumbre el próximo día 12 en La Valeta.