A los votantes les preocupa más una gestión eficaz que la paz con las FARC
27 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Los ganadores de las elecciones locales y regionales de Colombia serán, cuando en los próximos meses se firme el ansiado fin del conflicto con las FARC, quienes implementen las medidas que permitan el éxito en la transición a la paz. Pero, aunque el presidente, Juan Manuel Santos, advirtió de la importancia de los comicios del pasado domingo, el hastío de los políticos tradicionales y las necesidades locales marcaron, más que los avisos del presidente, la intención de los votantes.
Si bien todo lo que suceda en Colombia en estos tiempos está empapado por los diálogos que se desarrollan en La Habana entre el Gobierno y las FARC, los principales candidatos los dejaron aparcados en sus propuestas, mientras se limitaban a contestar lacónica y puntualmente cuando eran preguntados sobre reinserción, oportunidades y participación política de los guerrilleros que dejen las armas.
«El hecho de que los partidos de la coalición de Gobierno hayan triunfado en 28 de los 32 departamento no significa que la política de paz del presidente Santos haya sido determinante. En estas elecciones se votó por las necesidades que tiene cada población, por la influencia que tienen determinados políticos en sus regiones. Se votó por problemas y futuros proyectos reales y no supuestos» explica la politóloga Carolina Vásquez. Prueba de ello es que el candidato oficialista, Rafael Pardo, no pudo superar a Enrique Peñalosa, a quien el votante percibió «como un tecnólogo capaz de arreglar los problemas tangibles de la ciudad, como la movilidad y la inseguridad», añade Vásquez.
Respaldos
El expresidente César Gaviria insistió ayer en que la población votó por la paz. Haciendo un balance de los resultados del partido Liberal (que forma parte de la coalición de Gobierno) sostuvo que «más de dos millones votaron por nuestro partido [...], lo que nos indica que creen en el proceso de paz».
Otra lectura podría dársele a lo que sucedió en el departamento del Caquetá, donde el uribismo «se le metió al rancho» a las FARC y les ganó en lo que consideran su casa. Humberto Sánchez, del Centro Democrático, será el próximo alcalde del Caguán, ciudad considerada el corazón del territorio dominado por la guerrilla. Óscar Iván Zuluaga, excandidato presidencial del CD, cree que el triunfo se debe a que ahí es donde se sintieron con más fuerza los efectos de pacificación de la política de seguridad democrática del Gobierno de Uribe.