La bandera confederada pierde otra vez la guerra

La Cámara baja de Carolina del Sur aprueba retirar la enseña del Capitolio

La bandera confederada será retirada hoy del mástil del Capitolio de Carolina del Sur.
La bandera confederada será retirada hoy del mástil del Capitolio de Carolina del Sur.

NUEVA yORK / cORRESPONSAL

Ciento cincuenta años después de perder la primera guerra, la de Secesión de 1861-1865, la bandera confederada perdió ayer la segunda cuando la Cámara de Representantes de Carolina del Sur aprobó retirar esa enseña del Capitolio de Columbia. A las 10.00 de hoy, la bandera será arriada del mástil que ha ocupado en el Parlamento estatal desde 1961, cuando fue izada dentro de las conmemoraciones de la guerra civil, después de que la gobernadora republicana Nikki Haley cumpliera el último trámite: estampar su firma sobre la ley.

Después de trece horas de debate que se alargaron hasta la noche, la Cámara baja aprobó en la madrugada local la retirada de la bandera por un claro margen de 94 votos a favor y 20 en contra, nueve días después de la aprobación en el Senado.

El emotivo y largo debate refleja lo intrincado de la decisión. Para algunos legisladores, como para algunos de los estadounidenses, la cuestión estaba clara: la bandera confederada es un símbolo de la esclavitud y emblema de la supremacía blanca. Para otros, representa la herencia del sur. Pero la matanza de Charleston ha cambiado la percepción de la mayoría. El 17 de junio el joven Dylann Roof mató por motivos racistas a nueve afroamericanos en una iglesia de Charleston. Roof, cuyo objetivo era provocar una guerra racial, colgó en Internet los símbolos que le definían como supremacista blanco: las banderas de los países que instauraron el apartheid y la enseña confederada.

Pocas horas después del crimen comenzó la protesta contra el mantenimiento de esa bandera en instituciones oficiales. «Si no te conmueve el sufrimiento de la gente de Charleston es que no tienes corazón», dijo en el debate Jenny Anderson, republicana, blanca y descendiente de Jefferson Davis, el presidente de la Confederación. Su emocionante discurso fue el catalizador para la aprobación de la ley.

Entre los que votaron a favor estuvieron los descendientes de los soldados blancos que lucharon por el sur bajo esa bandera. «Ellos no defendían la esclavitud. Ellos fueron llamados a las armas cuando el Norte atacó a sus estados», dijo el republicano Mike Pitts. Pero también estuvieron los descendientes de los hombres y mujeres cuya esclavitud pretendía perpetuar esa bandera. El también republicano, pero afroamericano, Joe Neal se describió como descendiente de un hombre que tenía tres hermanos. Los cuatro fueron vendidos como esclavos. Los separaron y nunca más volvieron a saber unos de otros. Ese es el pasado de Carolina del Sur. Lo que aprobaron los legisladores es el futuro.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

La bandera confederada pierde otra vez la guerra