Pasos sin retorno

INTERNACIONAL

12 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los diez segundos que duró el apretón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro pasarán a la historia como el cierre del último vestigio de la guerra fría. En su último año y medio de mandato, el presidente demócrata quiere que ese sea su legado para la posteridad -a lo que hay que unir la distensión con Irán-, después de tener la valentía de reconocer que más de 50 años de bloqueo no han logrado ninguno de sus objetivos: ni el régimen castrista ha caído ni mucho menos se ha logrado cualquier avance en derechos de los cubanos. Raúl, con su hermano Fidel fuera ya del escenario político, ha apostado por el pragmatismo. Sus elogios a Obama sorprendieron. Los republicanos plantarán cara al último escollo: el fin al embargo. Aunque falta por saber quién se sentará en el despacho oval cuando el debate se abra. Pero quizá sea ya demasiado tarde. Cuando el dinero comience a llamar a las puertas de las empresas estadounidenses -bussiness is business (los negocios son los negocios) y los republicanos lo saben bien- será muy difícil que algún republicano se atreva a desandar los pasos dados. Y los estadounidenses de a pie está locos por recorrer las calles de La Habana conduciendo los Chevrolet y Ford de los años cincuenta. Una apertura que alienta un futuro mejor para los cubanos.