El cambio de una reunión de Düsseldorf a Budapest le salvó la vida

Montserrat Durán Queral aparece en el listado oficial del vuelo 4U9525, pero no llegó a volar


barcelona / colpisa

La vida es un cúmulo de casualidades. Montserrat Durán Queral aparece en el listado oficial de viajeros del vuelo 4U9525, con el asiento 10B.

Pero por esos guiños caprichosos que tiene el destino no se encontraba entre las 150 víctimas del trágico vuelo de Germanwings. Una llamada de su jefe, pidiéndole que cancelara una reunión en Düsseldorf, el día del siniestro, e instándole a que la celebrara en Budapest, salvó la vida de Montserrat. De 45 años, casada con Ellmer Marco, ambos de origen filipino aunque residentes en Barcelona desde hace 23 años, Montserrat tiene un hijo de 23 años y, como quien dice, ha vuelto nacer. Trabaja en la multinacional Ecolab, dedicada a la fabricación de detergentes. Es jefa del departamento de atención al cliente. «La empresa también tiene sede en Budapest y eso salvó la vida de mi mujer, es una suerte increíble», afirma su marido Ellmer, que trabaja como segundo de cocina en el Barceló Sants, en Barcelona. «Cuando se enteró de lo que le pasó al avión que tenía que haber cogido y que coge todas las semanas tuvo un fuerte impacto», relata su esposo. «Se pasó el día llorando, diciendo que le podía haber pasado a ella», añade.

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