13 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Se ha hablado mucho sobre la trayectoria de los candidatos más adecuados para ocupar altos cargos aunque para la mayor parte de los ciudadanos son auténticos desconocidos. Muchos ignoran cuales han sido los méritos y descalabros que atesoran quienes dirigirán el destino de 500 millones de europeos. La falta de transparencia y la complejidad de su arquitectura institucional han sido determinantes. Sandra, becaria en una institución europea, reconoce que cuando llegó a Bruselas «no sabía quién era Martin Schulz», pero se pregunta por qué las instituciones se paralizan tanto tiempo en un momento en el que «se necesitan soluciones urgentes y nuevas recetas. La gente no puede esperar más».