El diálogo marca la lucha entre los dos candidatos a la presidencia
28 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Cincuenta años después de nacer en Tolima como una insurrección de campesinos, entre los que se encontraba el legendario Tirofijo, puede ser discutible si las FARC están debilitadas o casi derrotadas, pero lo que es indudable es que son un factor determinante en la política colombiana.
A conmemorarse la fecha, el jefe máximo de la guerrilla, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, reafirmó los ideales que los inspiraron a tomar las armas hace medio siglo. En un vídeo difundido en su página web, afirmó que las FARC sueñan con acordar una «paz efectiva», pese a la exigencia «arrogante» del poder para que se rindan y sometan. En su opinión, al diálogo que mantiene desde el 2012 con el Gobierno colombiano, «no hemos llegado por considerarnos vencidos ni por temor a la extinción con que nos pretenden amedrentar todos los días». «Estamos en La Habana porque soñamos con una paz efectiva», dijo. En tono airado añadió que la clase dominante del país exige con «arrogancia» la «rendición» y que «lo único que espera la oligarquía de nosotros es una entrega humillante».
El mensaje llega en momentos en que el tema de la paz se ha convertido en el eje determinante en la elección, el 15 de junio, de presidente de la República. Juan Manuel Santos, que aspira a la reelección ha convertido en su bandera electoral la defensa de los diálogos de paz, y la frase que más utiliza en esto días es «los colombianos elegirán entre los que buscamos el fin de la guerra, o los que prefieren una guerra sin fin». Oscar Iván Zuluaga, el candidato apoyado por el expresidente Álvaro Uribe, que sorpresivamente le ganó a Santos en la primera vuelta electoral del domingo, ha dicho que suspenderá el proceso de paz con esa guerrilla y que solo lo reanudará si las FARC se comprometen a dejar de delinquir. «Indudablemente el mensaje de Timochenko tiene un sesgo electoral. Hay un mensaje muy velado de que debemos cerrar la guerra y el cierre son las negociaciones» opina para La Voz el experto en conflictos armados Luis Celi.
Añade que «no es un mensaje explícito» y tampoco cree que «la opinión de la sociedad colombiana vaya a cambiar su intención de voto por estos mensajes». Recuerda que las FARC gozan de una imagen negativa en el país y debido a ello su influencia es mínima. «La opinión de las FARC no tiene influencia, lo que tendrá influencia es su comportamiento. Si ahora que termina el cese unilateral al fuego que decretaron por la primera vuelta electoral, la guerrilla realiza los ataques a los que nos tiene acostumbrados, estos se verán reflejados en la campaña de Santos» señala.