La violencia de Al Qaida pone en riesgo los comicios de hoy en Irak

La Voz REDACCIÓN

INTERNACIONAL

Un policía llora sobre el ataúd de un compañero asesinado en los atentados de ayer en Bagdad.
Un policía llora sobre el ataúd de un compañero asesinado en los atentados de ayer en Bagdad. k. abás < / span>efe< / span>

Al menos 79 personas murieron en atentados en las últimas 48 horas

30 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Un nuevo atentado con dos bombas en un mercado de la provincia de Diyala (al este de Bagdad) se cobró ayer 19 vidas, que se suman a los 64 muertos del lunes en varios atentados mientras policía y Ejército votaban anticipadamente. Las autoridades iraquíes temen que vuelva a teñirse de sangre la jornada electoral de hoy, en la que podría estar en juego no solo la estabilidad política, sino también la unidad de un país fuertemente dividido por causas religiosas.

Esta violencia de los islamistas suníes, ligada a la red terrosta Al Qaida, se intensificó desde que comenzó la campaña, el 1 de abril, para tratar de boicotear unas elecciones a las que están llamados 20 millones y medio de votantes y tratar, forzando la abstención, de desligitimar una previsible victoria electoral. Las autoridades han adoptado fuertes medidas de seguridad, entre otras, el cierre de todos los aeropuertos del país hasta que acaben las elecciones y, en Bagdad, la prohibición desde ayer de entrar en la ciudad y de circular en automóvil. Además, se han decretado cinco días no laborables, desde el sábado hasta hoy.

Junto al clima de terror, el descontento ciudadano por la corrupción, el desempleo y la falta de servicios públicos incidirán en la participación de los votantes.

Principales candidatos

El gran favorito, pese a la deriva dictatorial de la que lo acusan sus opositores, sobre todo suníes, es el actual primer ministro, Nuri al Maliki, que opta a su tercer mandato. Al Maliki, ha tratado de sacar provecho de la situación para pedir unidad y respaldo frente al terrorismo. Además, ha mantenido la unidad de su formación, la Alianza para el Estado de Derecho, frente a las demás fuerzas políticas.

Iyad Alawi, el ex primer ministro designado en el 2004 por EE.UU. para guiar la transición y que ganó las elecciones del 2010 con la coalición de laicos y suníes Al Iraquiya, pero sin mayoría suficiente para gobernar, es otro candidato con posibilidades con su Coalición Nacional. Y la Alianza Nacional Iraquí del clérigo Hamar al Hakim, que se alió con Al Maliki para gobernar, fue la tercera fuerza en las últimas elecciones.

Pero será muy difícil para cualquiera de ellos obtener una mayoría absoluta que les permita gobernar en solitario. Los rivales se presentan divididos en unos comicios que favorecen, con la reciente ley electoral, que muchos partidos pequeños obtengan representación. Así las cosas, los analistas creen que el próximo Gobierno de Irak saldrá de las alianzas que surjan después de los comicios.