Victoria de la derecha y auge ultra en las municipales de Francia

La izquierda paga el voto de castigo a la gestión del socialista Hollande y la histórica abstención en la primera vuelta de las elecciones locales


Colpisa / corresponsal

El centroderecha ganó ayer la primera vuelta de las elecciones municipales francesas que registró un fuerte auge de los ultras del Frente Nacional y una abstención histórica. Los conservadores obtuvieron según las primeras estimaciones el 45% de las papeletas frente al 40% de la izquierda perjudicada por el voto de castigo al socialista François Hollande, el presidente más impopular de la Quinta República, en los primeros comicios desde su acceso al Elíseo en 2012. En la precedente consulta local de 2008 la derechista UMP entonces en el Gobierno central reunió el 47,55% y la izquierda rompió su techo electoral gracias a un hito del 49,34%

El FN consiguió con el 7% de los sufragios su mejor resultado histórico en una consulta local, se hizo por un puñado de votos con la alcaldía en su feudo norteño de Hénin-Beaumont y fue la candidatura más votada en municipios como Béziers, Frejus, Forbach, Aviñón o Perpiñán. El Partido Socialista perdió a las primeras de cambio la alcaldía de Niort en su poder desde hace casi 60 años y podría quedarse en la segunda vuelta del próximo domingo sin las de Amiens y Pau, esta última a favor del líder centrista François Bayrou. Le queda el consuelo de la buena posición de Anne Hidalgo para conservar París el próximo domingo

El histórico 7% del Frente Nacional, con un alcalde ya elegido de entrada, le coloca en condiciones de batir el récord de un millar de concejales logrado en 1995, hasta ahora su mejor añada municipal. El partido dirigido entonces por Jean-Marie Le Pen se había mantenido en 138 contiendas a tres bandas con derecha e izquierda en la segunda vuelta además de conquistar las alcaldías de Tolón, Marignane y Orange en su tradicional feudo del sudeste de Francia. Marine Le Pen se felicitó por «una cosecha excepcional» y valoró que se asistía al «fin de la bipolarización de la vida política francesa»

«El Frente Nacional se perfila como una gran fuerza autónoma, no sólo nacional sino también local», declaró. La mejor prueba de ese arraigo es la victoria, por el escaso margen del 50,26%, del frentista Steeve Briois en Hénin-Beaumont, antigua ciudad minera y símbolo del impacto en la clase obrera de la desindustrialización

Plan de la extrema derecha Porcentualmente el avance de la formación ultra es espectacular comparado con el 3,7% marcado en 2001 y más aún con el ínfimo 1,1% de 2008. En términos absolutos la extrema derecha estará ausente en el 95% de los municipios con más de mil habitantes pese al esfuerzo de haber batido con 600 listas su propio récord en el marco de la estrategia de fomentar una mayor implantación local

La abstención culminó en cotas históricamente elevadas la escalada experimentada desde el inicio de la V República. De 25,2% en la primera vuelta de las municipales en 1959 alcanzó el récord del 33,5% en la anterior consulta de 2008 que fue pulverizado ayer con un 35% según las estimaciones coincidentes de la mayoría de los institutos demoscópicos. Uno de ellos, Ipsos, llegó a ofrecer una estimación del 39,5%

La escasa movilización del electorado en unos comicios que son los más apreciados por los franceses, junto a las presidenciales, confirma la gravedad de la crisis de la política en un país en el que sólo el 8% de los ciudadanos confía en los partidos y el 88% cree que no se preocupan de lo que piensan. La desconfianza general hacia la clase política se ha visto acentuada esta vez por el clima de crispación generado por los diversos escándalos registrados durante la campaña electoral, en especial la tormenta desencadenada por las escuchas judiciales al expresidente conservador Nicolas Sarkozy

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