París quedará en manos de una mujer


Gane quien gane, por primera vez en la historia, al frente de la Alcaldía de París estará una mujer. Las protagonistas del inédito duelo son la socialista Anne Hidalgo y la conservadora Nathalie Kosciusko-Morizet. La española parte como favorita, aunque por un estrecho margen. Según los sondeos, encabezaría la primera vuelta y ganaría con 52,5 % de los votos en la segunda. La abstención es su principal enemigo.

Las críticas que se han intercambiando las candidatas han primado más en la campaña que el debate sobre el futuro de la capital de 2,2 millones de habitantes. Hidalgo ha rechazado a los que han visto en ellas algún parecido por sus orígenes fuera de Francia. «Tenemos personalidades muy diferentes, historias muy diferentes y vínculos con París muy diferentes», dijo.

Kosciusko-Morizetm o NKM, como la llaman los franceses, viene de una reconocida familia burguesa y se formó en la elitista Escuela Politécnica. Su comentario de que la campaña era una «batalla entre la estrella y la portera» provocó la ira de su rival. Hidalgo, ex-inspectora laboral y que invoca su pasado de inmigrantes republicanos, prometió la venganza de una «casta».

Con el respaldo del Partido Comunista, Hidalgo presentó un programa electoral centrado en políticas sociales como la construcción de viviendas para la clase media, que se llevará un tercio de los 7.500 millones de euros de las inversiones que ha fijado para París, así como una «tarifa social» en la factura del agua para familias con pocos recursos y rebajas en los comedores escolares.

Sus críticos destacan su inexperiencia para ser regidora tras pasarse doce años a la sombra del alcalde socialista saliente Bertrand Delanoe.

Los adversarios de Kosciusko-Morizet la acusan de utilizar la alcaldía como un trampolín hacia el palacio del Elíseo, repitiendo el camino hecho en 1995 por su admirado Jacques Chirac. Ella respondió que su «única obsesión» es París, pese a no ocultar sus ambiciones de cara a las primarias a las presidenciales del 2016.

Defensora de políticas medioambientales, NKM incluyó en su programa electoral su voluntad de reducir la cantidad de empleados públicos en París para ahorrar 225 millones de euros de aquí al 2020. También quiere que el centro de la ciudad sea exclusivamente peatonal y reforzar la política de seguridad.

Fue objeto de burla por haber descrito el metro de París como un «lugar encantador».

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