Cameron tiene el agua al cuello

gabriel fraga LONDRES / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

TOBY MELVILLE

Amplias zonas del suroeste de la isla llevan inundadas dos meses

09 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En Reino Unido no se habla de ciglogénesis explosiva, pero el tiempo este último mes ha sido tan pésimo que, según un artículo del Huffington Post, hasta los pingüinos de un centro marino en Yorkshire han necesitado antidepresivos. El área de Sommerset está completamente inundada y los daños materiales son incontables. Todos miran al primer ministro, que al llegar al poder, desplumó a la agencia estatal de medio ambiente y recortó un tercio de su personal.

Tras seis semanas literalmente bajo el agua, David Cameron acaba de realizar una visita fugaz a la zona en cuestión. Allí, con botas de goma y con el agua hasta las rodillas, el premier se excusó como suelen hacerlo los políticos: culpó a la oposición laborista, por haber parado en los años 90 unas obras de dragado de los ríos de Sommerset.

El director de las autoridades medioambientales, Chris Smith, también está en el ojo del huracán y muchos piden su dimisión. «Probablemente no hemos hecho todo lo que debiéramos hasta la fecha y asumo responsabilidades, pero hemos tenido que tomar decisiones muy difíciles», dijo Smith a la cadena Sky News.

No fue hasta la visita del príncipe Carlos cuando el gobierno empezó a prestar atención a las inundaciones. «No hay nada como un buen desastre para que la gente empiece a moverse. La tragedia es que no se haya hecho nada hasta ahora», afirmó el príncipe en un ataque frontal a Westminster.

Sommerset es uno de los condados claves para la agricultura del país y la mayoría de los residentes, cuyos campos llevan anegados desde Navidad, creen que el Gobierno les debe una disculpa. «Llevamos así demasiado tiempo. Llevamos así al menos cinco semanas», le espetó el agricultor Julian Green a Chris Smith durante su visita.

El diario The Times ha sacado a la luz una carta en las que los locales de Sommerset pedían ya el pasado septiembre una solución ante el inminente riesgo de inundación. La oficina del primer ministro ha confirmado la existencia de dicha carta. En ella los agricultores solicitaban un proyecto de 1.2 millones de euros para proteger campos y ciudades del desbordamientos de ríos.

Ante el caos, el pasado miércoles el ejecutivo improvisó una cumbre Cobra (nombre por el que se conoce a las reuniones de urgencia del ejecutivo británico) en la que se decidió destinar 18 millones de euros para cubrir daños, una suma considerablemente mayor a la que agricultores reconocían era suficiente para la prevención de una situación como la actual.

Cientos de personas han sido evacuadas y se estima que hay más de 5.000 casas inundadas. El gobierno ha enviado 1.500 soldados a la zona justo antes de que la agencia de meteorología declarase la alerta roja para este fin de semana.

Cameron ha sido muy criticado en la prensa. «¿Qué hace un primer ministro en apuros en medio de una crisis? Respuesta: presidir un meeting con un nombre guay, como Cobra, y tuitear sobre ello», escribe el periodista Alex Andreou en The Guardian.