Maduro ordena la importación masiva de comida y decreta el 8 de diciembre, jornada electoral en el país, día de la lealtad a Chávez
25 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En la atribulada Venezuela, donde funcionarios de la Guardia Nacional tienen que controlar en los hipermercados el despacho de ciertos productos que escasean, como pollo y leche, para que no haya tumultos o peleas, el Gobierno ha anunciado un plan de «importación masiva de alimentos», el segundo en dos meses, pero sin especificar ni cantidades ni los productos que se traerán al país, en el que los compradores pasan horas en las colas para adquirir alimentos de la dieta básica.
El plan de importación, anunciado por el presidente de la petrolera estatal, Pdvsa, Rafael Ramírez, busca llenar las vacías estanterías del país, en el que la inflación se estima llegue a fin de año al 50 %.
Pero también pretende un impacto político. El Gobierno de Nicolás Maduro afronta, en casi un mes y medio, elecciones municipales, que han sido calificadas como un «plebiscito» por el opositor Henrique Capriles.
Las encuestas dan en estos momentos hasta diez puntos de diferencia a favor de la opositora Mesa de la Unidad Democrática, lo cual sería demoledor para el chavismo. Entre 1999 y el 2013, cuando gobernó Hugo Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela solo perdió dos de diecisiete elecciones, y por un escaso margen.
Maduro afirma que el Gobierno está en «una ofensiva económica total» y que «el 8 de diciembre [jornada de los comicios] es el día de la lealtad y el amor al sacrificio de Chávez». Justo ese día hace un año fue cuando se dirigió por última vez al país anunciando que había recaído de su cáncer y nombró delfín al ahora presidente.
El analista Fausto Masó opina que la política del Gobierno para ganar las elecciones será abastecer al país, sin importar qué suceda en enero. Lo hará poniendo mercados en plazas y lugares públicos (una estrategia electoral tradicional del chavismo) para mantener la lealtad de los votantes, «que se desvanece ahora que no hay dinero». En círculos económicos se duda de que las compras lleguen antes de las elecciones.
Hace menos de dos meses, el Gobierno anunció importaciones por 400 millones de euros de productos colombianos. Para el anunciado ahora, la comida se traerá mayoritariamente de Argentina y Brasil.
Pero el problema que subyace a la escasez continúa. En la última década, en medio de confiscaciones compulsivas de tierras y de empresas agroindustriales, el sector primario productor nacional ha desaparecido en la práctica, pasando de abastecer casi el cien por cien de la demanda alimentaria a menos del 30 %. Las importaciones de comida han pasado de menos de mil millones de dólares anuales a más de 13.000 millones, según el Gobierno, por el aumento en el consumo de los venezolanos.