La protesta de la isla se hace eco de una tradición militar norteamericana
13 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cuba conmemoró ayer la detención de cinco agentes de inteligencia de la isla en EE.UU., arrestados en un sonado caso en 1998, con una campaña en la que se emplea un lazo amarillo, en alusión a una antigua tradición militar norteamericana.
Declarados «héroes» en la isla y condenados como espías en EE.UU., cuatro de ellos siguen presos en el país norteamericano purgando largas condenas de cárcel. El quinto, René González, fue liberado en octubre de 2011 y volvió en mayo de este año a Cuba, tras renunciar a su ciudadanía norteamericana. El propio Gónzalez, que nació y vivió muchos años en Estados Unidos, ideó hace unos días la campaña.
La tradición militar estadounidense del «yellow ribbon» parte de una canción de 1917, en la que una mujer lleva un lazo amarillo atado al cuello en señal de espera por su pareja, un soldado que está «muy, muy lejos». Se trata de un mensaje con un símbolo conocido por el norteamericano medio, «un símbolo que ellos lograrán entender en su idioma», explicó González.
Cuba organiza frecuentes campañas a nivel internacional para exigir la liberación de los Cinco. En los últimos tiempos estas se han intensificado con la llegada de González, al que una jueza de Miami permitió volver pese a estar cumpliendo aún una pena de libertad condicional.
Numerosos edificios del Estado, viviendas particulares y automóviles lucían en La Habana el símbolo. También muchos ciudadanos de a pie llevaban en la calle un lazo amarillo prendido a la solapa. Los actos incluyeron una velada musical en el teatro Karl Marx de La Habana, a la que asistió el presidente Raúl Castro y en la que cantó Silvio Rodríguez.
El caso de los Cinco es uno de los que más lastra las difíciles relaciones entre Washington y La Habana. Los cinco agentes operaban infiltrados en suelo norteamericano como parte de un entramado conocido como la red avispa. Las autoridades estadounidenses los detuvieron en 1998 y los condenaron a largas penas de cárcel por acusaciones de espionaje. La Habana, que los declaró «héroes» tras su arresto, sostiene que los agentes buscaban impedir ataques contra la isla.