La tensión entre París y Bruselas se agrava

M. L. PARÍS / AFP

INTERNACIONAL

Un ministro galo atribuyó el auge electoral de la ultraderecha en Europa a las políticas impuestas por Durão Barroso

25 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La Comisión Europea (CE) rechazó ayer con virulencia las críticas de un ministro francés que atribuyó el auge electoral de la ultraderecha a las políticas económicas ortodoxas impuestas por Bruselas. En un nuevo episodio de la tensión entre Bruselas y París, el presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, afirmó que «algunos soberanistas de izquierda tienen el mismo discurso que la extrema derecha».

«Estaría bien que algunos líderes entendieran que no llegarán muy lejos si atacan a Europa o buscan convertir a la Comisión Europea en el chivo expiatorio de sus dificultades», dijo en una rueda de prensa. Barroso respondía así a las recientes declaraciones del ministro francés de Desarrollo Industrial, Arnaud Montebourg, quien acusó a la UE de inmovilismo, en medio de una prolongada crisis de la deuda, que ha dejado más de 26 millones de parados.

Montebourg acusó además a Barroso de ser «el combustible» de los partidos de extrema derecha, claramente antieuropea. «La UE no se mueve, es inmóvil, está paralítica», dándole la razón a «los soberanistas» de Europa, dijo el ministro, del Partido Socialista francés. Montebourg acusó además al jefe de la CE de ser «el combustible del [ultraderechista] Frente Nacional».

Las declaraciones del ministro francés ocurren pocos días después de que Barroso tildara de «reaccionaria» la postura de Francia al exigir la cláusula de la excepción cultural en el proyecto del tratado comercial entre la UE y Estados Unidos.