Los sondeos manejados por los partidos colocan a la formación del cómico como segunda fuerza, mientras cae la intención de voto de la coalición que presenta a Monti
23 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Beppe Grillo fue el protagonista del cierre de la campaña a las legislativas de mañana y el lunes en Italia, ya no solo por su multitudinario mitin en Roma sino por su ascenso en las preferencias de los votantes. El principal objetivo de los candidatos fue ayer convencer a los numerosos indecisos, estimados en un 30 %, y esquivar el incierto escenario que puede surgir tras las urnas si se cumplen los vaticinios de un Gobierno sin una clara mayoría y la irrupción en el Parlamento de la antipolítica de Grillo. Un peligroso escenario en uno de los países más endeudados de la zona euro.
La expectación estaba en el gran mitin del Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Grillo en la plaza de San Juan de Letrán. Según Il Corriere della Sera, sondeos que manejan los partidos (está prohibido hacerlos públicos desde hace 15 días) lo dan como segunda fuerza del país. Poco antes de comenzar el mitin, la formación tuvo un enfrentamiento con la prensa italiana a la que se le prohibió en un principio el acceso al palco, mientras sí se le permitía a los corresponsales extranjeros y al canal privado Sky. La policía puso orden y aconsejó consentir la entrada a todos para no crear problemas de orden público. Los medios italianos quedaron relegados a un lado del palco. Todos los sindicatos y asociaciones han protestado y denunciado la situación.
Mientras tanto, unas 80.000 abarrotaban la plaza a la espera de la llegada de Grillo. Recibido con grandes aplausos, el cómico abrió su intervención con un «¡hemos alcanzado nuestro resultado, hemos ido más allá!», para poco después gritar uno de sus lemas de campaña: «¡Tienen que irse todos a casa!».
Pier Luigi Bersani, candidato del centroizquierdista Partido Democrático (PD) y favorito en las encuestas, cerró su campaña en un teatro de Roma, donde contó con el apoyo del director de cine Nanni Moretti.
En su intervención, el líder del PD atacó duramente a Beppe Grillo: «No se puede aceptar un hombre solo al mando, ni de un país ni de un partido», añadiendo que «así vamos como en Grecia. Y no dentro de seis meses sino mañana por la mañana». Horas antes, en una entrevista en televisión lo atacó diciendo que el cómico es «millonario, mientras yo soy hijo de un mecánico». Un poco menos crítico fue con Mario Monti al que pidió colaboración: «No sé cuáles son las intenciones de Monti tras esta experiencia, pero el país necesita elementos de cohesión». Bersani insistió en no querer prometer «fábulas».
En el último momento, Silvio Berlusconi decidió no acudir al mitin de Nápoles a causa de una infección ocular y por ello se dirigió a sus votantes a través de un vídeomensaje en el que dijo que Grillo era «un histrión que hará ganar a Bersani».
Varapalo para Il Cavaliere
Pocas horas antes, de Suiza llegaba un desmentido a la afirmación de Il Cavaliere sobre unas negociaciones con ese país para conseguir un pacto con el que cubrir el reembolso del impopular impuesto a la vivienda, el Umi. En un comunicado, Suiza aseguró que si se firma tal acuerdo, este no entraría en vigor antes del 2015.
Y mientras Mario Monti elegía Florencia para su último acto, e insistía en que su movimiento «está aquí para durar», los sondeos manejados por Il Corriere della Sera indicaban que la formación del jefe del Gobierno en funciones podría no alcanzar los resultados previstos y por tanto no ser suficiente para garantizar un Senado estable a Bersani.