La batalla por la capital siria, cada vez más próxima

La Voz

INTERNACIONAL

22 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La sangre siguió corriendo en Siria un día más, y ya van más de 70.000 fallecidos desde marzo del 2011. Analistas, y muchos sirios, dan por hecho que el fin de la guerra se acerca y se decantará a favor de los insurgentes. La batalla por la capital está cerca, y los actores implicados en el conflicto mueven ya sus bazas.

El miércoles, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, describió la guerra como «un camino hacia ninguna parte» para pedir a Bachar al Asad que negocie con la oposición tras una solicitud de la Liga Árabe. Rusia se prepara para una posguerra en la que su aliado puede que ya no ocupe el poder

La principal alianza opositora discutía ayer en El Cairo sus condiciones para poner fin a la guerra, entre ellas el diálogo directo con Al Asad que propone su presidente, Moaz al Jatib. Una iniciativa que no convence a todos, ya que muchos consideran que el presidente sirio no puede ser parte de un acuerdo de paz, que exigen debe estar bajo los auspicios de EE.UU. y Rusia.

En medio de los movimientos diplomáticos, la batalla por conquistar Damasco se recrudece desde hace un mes, cuando los oficiales desertores suníes al mando del Ejército Libre de Siria lanzaron una ofensiva para cortar el mando y las líneas de control de Al Asad del centro de la ciudad a sus suburbios. Por ahora no intentarán avanzar hacia el centro, donde la vida diaria discurre con aparente normalidad. Mientras la bandera negra de los yihadistas, con el lema de la shahada (la declaración de fe musulmana), ondea en varias líneas del frente en toda Siria.