Marco Rubio se hunde en un trago de agua

La Voz

INTERNACIONAL

14 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ningún trago de agua ha sido tan comentado como el del senador Marco Rubio mientras daba la réplica al discurso de Obama. En medio de su intervención, Rubio se detuvo, se inclinó hacia una esquina del atril, cogió una botella de agua, bebió y después siguió adelante con su discurso. El acto, normal en cualquier otro escenario, se convirtió inmediatamente en objeto de bromas en Internet. Hasta el punto de que algunos analistas aseguraban ayer que podía «ahogar» la potencial futura carrera del hispano.

Hace una semana la revista Time le llamaba el «salvador» de los republicanos en su portada. Su elección para dar la réplica al discurso sobre el estado de la Unión había hecho crecer la idea de que podía convertirse en el líder que busca el partido conservador. Pero Rubio desaprovechó la oportunidad. El discurso estuvo muy lejos del nivel de otras intervenciones suyas que habían llamado la atención por su capacidad para conectar con el público. El del martes fue solo correcto e incluso cometió alguna equivocación.

Y todo eso, sin contar con el trago de agua. Las redes se llenaron de bromas: «watergate» o «bottlegate», unidas a mensajes como «Rubio, tienes un problema con la bebida». Incluso un republicano eminente le tuiteó un consejo: «Rubio, si mueves el botón del aire acondicionado hacia la parte más fría te ahorras problemas». El propio senador demostró su sentido del humor al tuitear la foto de una botella de agua.

Rubio acusó a Obama de derrochar, le dijo que lo que proponía eran «viejas políticas» que siempre han fracasado y abogó por un gobierno más pequeño que deje más libertad a los ciudadanos, en una palabra, pura ortodoxia republicana.