Un debilitado Netanyahu, obligado a girar al centro

Sara Huseín / E. L. Benarroch JERUSALÉN / AFP, EFE

INTERNACIONAL

El centrista Lapid rechaza formar un frente contra el primer ministro tras el empate entre derecha y centroizquierda

24 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La pírrica victoria del primer ministro Benjamín Netanyahu le obliga a girar al centro y buscar una amplia coalición para gobernar centrada en temas económicos y sociales. El experiodista Yair Lapid, líder del centrista Yesh Atid (Hay Futuro), se ha convertido en pieza clave para la formación del Gobierno, tras haber tirado abajo todos los pronósticos y obtener el segundo puesto en las legislativas del martes gracias al voto de la clase media.

En rueda de prensa, Lapid excluyó anoche formar un frente común con la oposición para sacar a Netanyahu del poder y promoverse él. Desactiva así la propuesta planteada por la líder laborista, Shely Yajimovich, de aprovechar para cambiar de primer ministro ante el empate que dejan las urnas.

La cita electoral ha partido en dos al Parlamento israelí (la Kneset): 60 diputados del arco de la derecha y 60 del centroizquierda. Netanyahu, del derechista Likud, admitió que los israelíes enviaron un «mensaje claro» en los comicios, que consagraron como segunda fuerza a Yesh Atid (Hay Futuro) y dejaron a su coalición con el ultranacionalista Avigdor Lieberman en 31 escaños, once menos que en la legislatura saliente. «Los israelíes quieren que forme un Gobierno que impulse tres grandes cambios de política interna: una mayor igualdad, un mayor acceso a la vivienda y cambios en el sistema de gobierno», dijo.

Lapid basó su éxito electoral en reivindicaciones económicas de la clase media y se declaró favorable a la generalización del servicio militar (que exime a los ultraortodoxos) y a la reanudación de las negociaciones con los palestinos. «Si te unes a Netanyahu serás responsable del colapso de la clase media», advirtió Yajimovich a Lapid.

Los sondeos predecían un retroceso del Likud, pero preveían que este sería en provecho de Hogar Judío, del ultranacionalismo Naftali Bennet. Pero esta quedó relegada al cuarto lugar, con 11 escaños, detrás de Yesh Atid (19) y los laboristas (15).