La Iglesia venezolana, así como un grupo de cien intelectuales y artistas mexicanos, solicitaron que se constituya una junta médica que evalúe la salud de Hugo Chávez, pues desconfían de que esté facultado para ejercer el poder.
«Es necesario que las autoridades informen con claridad y veracidad sobre el estado y evolución de la salud del presidente, pues es un tema de interés público dada la función que él ejerce», indicó el Episcopado, en un comunicado firmado por los arzobispos y obispos de Venezuela.
Chávez, quién ha sido operado cuatro veces de cáncer en el último año y medio, no ha sido visto en público desde el pasado 10 de diciembre. Según el Gobierno, se encuentra «consciente», aunque en estado delicado de salud, producto de una infección respiratoria contraída tras su intervención quirúrgica.
Sin embargo, versiones extraoficiales afirman que Chávez se encuentra en estado de coma, e incluso en estado de soporte artificial de vida. El hecho de que en un mes no haya habido ni siquiera una firma suya ha elevado las alarmas. Los opositores afirman que el vicepresidente Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quieren usurpar el poder en su nombre.
En comparación con padecimientos similares de otros presidentes latinoamericanos, el caso de Chávez ha sido manejado con secretismo. No ha habido partes médicos, ni se sabe, un año y medio después de que lo anunciara él mismo, cuál es el cáncer que padece.
Mientras, en México, el ecologista Grupo de los Cien, que reúne a intelectuales y artistas, pidió al Gobierno venezolano que un grupo independiente viaje a Cuba para evaluar el estado de salud del mandatario. En el último mes, ni el presidente boliviano, Evo Morales, ni el asesor de la presidencia de Brasil, Marco García, han podido verlo en sus viajes a Cuba. Mañana irá a La Habana la argentina Cristina Fernández.