Merkel pone en ventaja a la CDU de cara a las elecciones del 2013
INTERNACIONAL
La canciller no cierra la puerta a una coalición de gobierno con los Verdes
06 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Una Unión más unida que nunca, a las órdenes de Merkel. Es el mensaje que lanzaron ayer los dos socios de coalición, la Unión Democristiana, CDU, y su ala bávara, CSU, dispuestos a seguir en la cancillería en 2013, año electoral. En la clausura del congreso celebrado en Hannover, aparecieron los dos líderes, Angela Merkel y Horst Seehofer, de la mano sobre el escenario. «Estamos orgullosos de ti», dijo el patriarca bávaro que no se prodiga precisamente en elogios hacia su socio berlinés, y calificó de «resultado cubano» el casi 98 % de los votos con los que fue reelegida Merkel. Fiel a su sarcasmo, Seehofer apuntó que ambos partidos serán «gatitos ronroneantes» y no «leones que rugen». Los dos partidos, que juntos cosecharían un 38% de la intención de voto, quieren mostrar armonía.
La canciller, fiel a su tradición prusiana y protestante, y después de derramar unas lágrimas la víspera, ante el abrumador respaldo del millar de delegados, llamó a los suyos a movilizarse: «Tenemos ante nosotros diez meses de intenso trabajo», explicó de cara a los comicios previstos para septiembre de 2013. Volker Kauder, el jefe del grupo parlamentario democristiano, tomó el testigo de su jefa y arengó a los delegados a que luchen por una reedición del tripartito formado por CDU/CSU y los liberales del FDP.
Los liberales, que según los sondeos tendrán dificultades para alcanzar el 5 % de los escaños que exige la ley alemana para tener representación parlamentaria, no han sido un socio cómodo durante los pasados cuatro años, pero no obstante siguen siendo el aliado natural de los conservadores.
De ahí que Kauder rechazara especulaciones acerca de una posible coalición con los Verdes, ahora mismo la tercera fuerza en el país, con un 13 % de la intención de voto según las encuestas, y pisándole los talones a los socialdemócratas, con un 28 %. «Un gran partido de masas como la CDU no corre detrás de los Verdes», sentenció uno de los políticos más leales y próximos a la canciller. No obstante, la misma Merkel se ha cuidado de no descartar de plano una coalición con los ecologistas, consciente de los problemas de popularidad que afronta el socio liberal.
Ayer mismo los democristianos aprobaban el nuevo programa, que recoge salarios mínimos para algunos sectores laborales, un paso adelante para un partido que siempre ha querido dejar los salarios a merced de la oferta y de la demanda. Esta propuesta les podría costar un nuevo divorcio con el FDP, que rechaza de plano el salario mínimo por ley. Por otro lado, uno de los temas más controvertidos de Hannover, la equiparación del trato fiscal para parejas homosexuales y heterosexuales, no llegó a buen puerto para los gays.
Según Efe, el programa apuesta por favorecer la integración en su mercado laboral de inmigración cualificada, un hito para un partido que hace poco no asumía que Alemania pudiera considerarse país receptor de inmigración. Pide asimismo a «reforzar» el papel de la mujer, aunque rechaza la imposición de una cuota del 30 % en los consejos de administración de la empresa privada, como proponía la ministra de Trabajo, Ursula von der Leyen.