La disidencia cubana se mostró ayer consternada por la muerte. «Es una pérdida para la causa de la democracia en Cuba», dijo Guillermo Fariñas. «Estamos con mucho dolor», señaló la líder de Las Damas de Blanco, Berta Soler. Pero la noticia también fue un mazazo en EE.UU., donde Barack Obama exaltó la lucha por la libertad del activista fallecido y elogió que hubiera peleado de forma pacífica.
Ofelia Acevedo, la viuda de Payá, afirmó que el MCL, que lideraba su marido, «continuará la lucha pacífica» en la isla. «Estamos pasando por momentos de mucho dolor, pero el MCL continuará hasta que todos los cubanos conquistemos los derechos a los que tenemos derecho. A ese ideal mi esposo dedicó su vida hasta entregarla», dijo la también integrante de la directiva del MCL.
Tras una ola de críticas desde el PP, el líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, se vio obligado a rectificar su declaración sobre el disidente cubano, de quien dijo que era «un fallecido más de los muchos que se matan en carreteras». Horas después, Lara lamentó la muerte y deseó una pronta recuperación a Ángel Carromero, miembro de Nuevas Generaciones que resultó herido en el accidente.
Carromero recibió ya el alta médica y, a la hora de cerrar esta edición, estaba prestando declaración sobre las circunstancias del suceso, informó Efe. El joven sufrió una herida en la cabeza, pero «está bien» y «no tiene dolores», según el cónsul general de España en La Habana, Tomás Rodríguez-Pantoja. Tras salir del hospital de Bayamo, que se encuentra a unos 750 kilómetros al sureste de La Habana, Ángel Carromero acudió a prestar declaración ante la policía. Según fuentes consultadas, el joven español conducía el automóvil en el que viajaban Payá y sus acompañantes.
«Parece que iban los turistas en los asientos delanteros y parece que eso fue lo que les salvó la vida, los cinturones de seguridad y las bolsas de aire», dijo Elizardo Sánchez. «El auto viró sobre su propio eje y el golpe principal fue en la mitad trasera».