Fuertes choque en un nuevo frente abierto en la ciudad de Alepo
22 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los rebeldes sirios están formando una unidad especial para asegurar las armas químicas del país, según reveló uno de sus líderes en una entrevista publicada ayer por el diario británico Daily Telegraph. Es uno de los aspectos más relevantes de una jornada en la que los rebeldes volvieron a controlar dos de los tres pasos fronterizos entre Siria e Irak. Por otro lado, se registraron violentos combates entre el ejército y los insurgentes en el nuevo frente abierto en Alepo, la segunda ciudad más importante del país. Mientras tanto, prosigue la batalla de Damasco, en la que las fuerzas gubernamentales parecen haber retomado la iniciativa gracias a la utilización de la artillería.
«Tenemos un grupo que se ocupa solo de las armas químicas. Están entrenados para asegurar los sitios», reveló el general Adnan Silou, el miembro más importante del régimen que se ha unido a las filas del Ejército Libre Sirio (ELS). De acuerdo con el Daily Telegraph, que lo entrevista, los analistas creen que Siria cuenta con un arsenal temible de armas químicas que está compuesto por gas sarín, gas mostaza y cianuro.
Según Silou, este tipo de armas tienen dos emplazamientos: uno se encuentra en el este de Damasco y el otro, cerca de la ciudad de Homs. El militar no duda de que, si se ve desesperado, Asad podría recurrir a ellas. «Conozco su carácter y es muy posible que use las armas químicas contra su pueblo», añadió.
El jueves los insurgentes habían tomado el control de los tres pasos fronterizos existentes entre Siria e Irak, según declaró el viceministro iraquí del Interior, Adnan al Asadi, pero posteriormente perdieron dos de ellos y mantuvieron a duras penas el de Bukamal (Qaim, para los iraquíes). Ayer, sin embargo, los rebeldes reconquistaron el puesto fronterizo de Yaribiya, en el norte de Irak, informó el gobernador de Nínive. Por su parte, Turquía cerró el paso fronterizo de Çilvegözu, después de que los rebeldes saquearan 30 camiones cargados de alimentos y medicinas y quemaran nueve de ellos.
La segunda ciudad siria, Alepo, considerada el corazón económico del país, que hasta el momento había permanecido al margen del conflicto igual que Damasco, se ha visto atrapada en violentos combates desde el jueves, en lo que se denomina un segundo frente tras la batalla de Damasco. El ejército, especialmente las fuerzas especiales y la Guardia republicana, prosiguieron ayer la contraofensiva que les permitió reconquistar el barrio de Midan en la capital, con intensos bombardeos que han dejado decenas de muertos, según la oposición.
La situación en el centro era muy tensa ayer, pero sin embargo el tráfico parecía recobrar fluidez.