El general sirio Munaf Tlass, cercano a la familia de Bashar al Asad y amigo de la infancia del presidente y de su hermano Basil, fallecido en un accidente en 1994, huyó a Turquía hace tres días con ayuda de desertores. Se trata del oficial superior más prestigioso en alejarse del presidente.
Era general de la Guardia Republicana, una unidad de élite a cargo de la protección del régimen y asociada al grueso de la represión, y que había sido alejado de sus responsabilidades.
El uniformado, hijo del general Mustafá Tlass, ex ministro de Defensa y amigo de Hafez al Asad, padre del actual jefe de Estado, formó parte de la «nomenkaltura» siria.
Es oriundo de Rastan, en Homs, hoy en manos de los rebeldes. La opinión de este suní de unos 40 años tenía peso en los ascensos de los suníes en un Ejército fundamentalmente alauí como los Al Asad.
Intentó llevar adelante misiones de conciliación entre el poder y los rebeldes en Rastan y en Deraa, pero sin éxito. Hace meses que dejó su uniforme y se encontraba en Damasco en donde se dejó crecer el pelo y la barba. Al parecer, viajó a Turquía hace tres días y ayer se dirigía a París, según el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, quien precisó, sin embargo, que no tiene informaciones sobre su destino final. Al preguntarle si el oficial tiene la intención de unirse a la oposición, Fabius respondió: «No lo sé. Pero todo el mundo considera que es un duro golpe para el régimen». EE.UU. lo calificó la deserción «importante» y de «acontecimiento prometedor».
La ruptura con el poder se produjo tras un ataque en febrero-marzo contra Baba Amr, un barrio rebelde de Homs. Rehusó liderar la unidad responsable de tomar el sector y por ello Al Asad lo había puesto bajo arresto domiciliario.
Según allegados, su familia se encuentra en el extranjero. En París están su esposa y su hermana. Su hermano Firas es empresario en Dubái. Y su primo Abdel Razzak Tlass es el jefe en Homs de la brigada Faruk, del Ejército Sirio Libre.