El asesino de la moto podría ser un luchador en Afganistán traumatizado, un neonazi expulsado del Ejército o un psicópata. No elige sus víctimas al azar. En Montauban, donde mató a dos militares, descartó a un peatón porque no era su objetivo.
Rasgos físicos. Es de raza blanca, tipo europeo o caucasiano, de ojos claros, quizás azules. Estatura mediana (1,75), y complexión delgada. Una quiosquera que lo vio tras el asesinato de dos paracaidistas en Montauban dice que tiene un tatuaje en el rostro. Actúa camuflado tras un casco y un mono de motorista.
Metódico y sangre fría. Calculador y determinado, excepcional sangre fría, apunta a la cabeza y dispara a quemarropa. Sus crímenes son metódicos y cada cuatro días (11, 15, 19).
Destreza con armas. Experto en el manejo de armas, no deja rastro que pueda llevar a su captura. Los psicólogos dicen que inició su propia guerra (contra judíos, magrebíes y negros) y lo probable es que vuelva a actuar.