Disidentes cubanos se encierran para pedir dialogar con el Gobierno

la habana / efe

INTERNACIONAL

Vladimir Calderón ha explicado que la protesta no pretende «empañar» la inminente visita del Papa Benedicto XVI pero sí quieren aprovechar para hacer visibles sus demandas

16 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Trece disidentes ocupan desde el martes pasado un templo católico de La Habana, se resisten a abandonar su encierro y piden que la Iglesia actúe de mediadora para establecer un diálogo entre el Gobierno de Cuba, la oposición interna y movimientos del exilio.

Vladimir Calderón, uno de los disidentes encerrados, ha explicado que la protesta no pretende «empañar» la inminente visita del Papa Benedicto XVI pero sí quieren aprovechar para hacer visibles sus demandas.

Calderón, del Partido Republicano de Cuba, ha declarado que piden a la Iglesia que medie en la apertura de un diálogo entre el Gobierno y la oposición interna así como con algunos movimientos del exilio para propiciar una apertura democrática .

Críticas de la Iglesia

La Iglesia católica cubana denunció que la protesta responde a una estrategia preparada en varias provincias del país para crear «situaciones críticas» a medida que se acerca la visita papal.

En un comunicado publicado por Granma, el Arzobispado de La Habana calificó este encierro de acto «ilegítimo e irresponsable» y advirtió de que «nadie tiene derecho a convertir los templos en trincheras políticas».

Vladimir Calderón ha confirmado que la idea era llevar a cabo este tipo de encierros en otros puntos del país, pero que no supone que estén en contra de la Iglesia ni del Papa. Calderón y otro de los disidentes ha dicho que el párroco, Roberto Betancourt, les ha atendido «muy bien» aunque tiene prohibido, según dicen, suministrarles alimentos, de manera que llevan sin comer desde el miércoles. Entre los disidentes que realizan el encierro hay uno de 84 años y dos diabéticos, según dijo Calderón.

Las Damas de Blanco y otros prominentes disidentes cubanos desaprobaron ayer la ocupación del templo. «Respetamos el accionar de esas personas (...), pero no es la línea de las Damas de Blanco», dijo la líder Berta Soler. «Las Damas de Blanco vamos a las iglesias a orar y a estar cerca de Dios», añadió.