Francia afirma que los ensayos armamentísticos son una mala señal
03 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Irán denominó «fase de poder» al último tramo de sus maniobras navales en el golfo Pérsico. Y poder es lo que quiere demostrar a las potencias mundiales cuando se se aprestan a reforzar las sanciones contra la república islámica por su programa nuclear. Ayer ensayó tres misiles de largo y corto alcance en la región del estrecho de Ormuz, paso estratégico del tráfico petrolero mundial. En principio estaba previsto que la Marina de Guerra iraní también llevara a cabo un simulacro de bloqueo del estrecho, pero Teherán no informó ayer de dicho ensayo.
La Armada iraní lanzó con éxito, según sus mandos, dos misiles de largo alcance, el Nur y el Ghader, y un tercero de corto alcance, el Nasr.
El almirante Mahmud Musavi, portavoz de las maniobras navales, explicó que el Ghader llega a unos 200 kilómetros, vuela a baja altura y es útil para los objetivos de zonas costeras, además de ser capaz de destruir un buque de guerra.
En cuanto al misil tierra-tierra Nur posee un alcance de 200 kilómetros y es un derivado del misil C-802 chino. El almirante Musavi también anunció a la televisión estatal el ensayo del misil de corto alcance Nasr. El domingo, fue probado un misil mar-aire Mehrab. Musavi dijo que varios «supervisores de países amigos y aliados» habían llegado a Irán para conocer de cerca las actividades de la Marina iraní, pero no detalló ni su procedencia ni su número.
En París, el portavoz del Ministerio de Exteriores francés, Bernard Valero, reaccionó afirmando que las pruebas con los tres misiles representaban «una mala señal dirigida a la comunidad internacional».
«Desesperados»
Por su parte, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, dijo a copartidarios que las operaciones navales iraníes y el lanzamiento de los misiles eran apenas una señal de «desesperación» ante el endurecimiento de las sanciones internacionales.
«Yo no creo que Irán pueda seriamente proponerse el cierre del estrecho de Ormuz, aun en caso de sanciones muy agravadas, porque una iniciativa como esta volvería al mundo entero contra ellos», dijo Barak.
No obstante, la moneda iraní, el rial, continuó este lunes su baja frente al dólar, pasando a 17.800 riales por un dólar, es decir una baja de más o menos 66 % del valor de la moneda iraní desde hace un año.