La Iglesia católica de Cuba urgió al Gobierno de Raúl Castro a cambiar la política migratoria y «restablecer la justicia» para todos los cubanos, en un artículo publicado ayer por la revista Palabra Nueva.
El director de la publicación, Orlando Márquez, critica en su texto las «demasiadas y molestas restricciones al movimiento migratorio» y resalta la importancia de «actualizar» esa política. «Somos una nación fragmentada desde hace varias décadas», asegura, y advierte que la «recomposición» es «cuestión de justicia», en especial para los emigrados. Y defiende que tienen más derecho a visitar Cuba que los ciudadanos de otros países. «Los motivos que originaron su salida por sí solos no despojan a estas personas de su condición de ciudadanos cubanos», defiende. Para ilustrar las «serias contradicciones» de la ley, recuerda que «no admite la doble ciudadanía y declara perdida la propia cuando se adquiere una extranjera». Por eso, es incoherente, dice, exigir a los emigrados «pasaporte cubano y cobrarles un costosísimo permiso de entrada».
En agosto, Castro anunció que trabaja en una flexibilización de la política migratoria, aunque no dijo si suprimirá la tarjeta blanca o permiso obligatorio de salida para los cubanos.