Al parecer, el consejero presidencial tuvo acceso al sumario porque advirtió a un amigo de que tenía «muchas cosas»
24 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El escándalo Karachi se acerca peligrosamente al palacio del Elíseo. Tras la detención y procesamiento de dos colaboradores directos de Nicolas Sarkozy, Thierry Gaubert y Nicolas Bazire, el cerco se estrecha en torno a su consejero e íntimo amigo Brice Hortefeux.
El exministro del Interior fue pillado por las escuchas telefónicas. Gaubert no había sido aún detenido, pero sus teléfonos estaban pinchados el 14 de septiembre, cuando Hortefeux lo llamó para avisarlo de que su mujer estaba «hablando demasiado». Le Monde publica una transcripción de la conversación que da a entender que el exministro ha tenido acceso al sumario, especialmente cuando advierte a su amigo de que «tienen muchísimas cosas».
Hortefeux lo niega todo, quiere declarar cuanto antes y asegura que se enteró por la prensa de que Helena de Yugoslavia se había convertido en el principal testigo de la acusación. Pero el papel de la princesa, en trámites de divorcio de Gaubert, no salió a la luz hasta seis días después.
Inquietante resulta también una conversación entre la hija de Gaubert y un amigo, en la que por primera vez sale a relucir el nombre del presidente: «Si Sarko no pasa en el 2012, se van todos a la mierda. Mi padre, Copé, Hortefeux?».
Ayer se supo que la policía había encontrado documentos bancarios comprometedores al registrar el domicilio de Gaubert, muchos de ellos firmados por su mujer, que corroboran las sospechas de financiación ilegal de la campaña electoral de Edouard Balladur en 1995.
El escándalo surgió a raíz de la investigación de un atentado que mató a 15 personas en Karachi en el 2002. Once eran técnicos encargados de ensamblar los submarinos que los franceses habían vendido a Pakistán. Tras descartar la pista terrorista, los investigadores se encontraron con una trama de comisiones y concluyeron que la explosión había sido una venganza porque París había cerrado el grifo. Descubrieron entonces que una parte de esas comisiones volvían a Francia vía Suiza para acabar en el presupuesto de campaña de Balladur. Los dos detenidos, Bazire y Gaubert, eran su lugarteniente y su tesorero en las presidenciales. Sarkozy era su portavoz y el ministro de Presupuesto que aprobó la creación de la empresa que medió con Pakistán. Los socialistas hablan ya de «un inmenso escándalo, uno de los más graves de la V República».