El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, aseguró ayer que las operaciones aliadas en Libia concluirán pronto, al tiempo que reiteró que Muamar el Gadafi no es objetivo oficial de la alianza.
«La OTAN y nuestros aliados estarán allí mientras seamos necesarios, pero ni un minuto más. En el momento en que veamos que la amenaza ha desaparecido, acabaremos la operación», comentó el danés.
«No puedo ofrecer todavía ninguna fecha concreta [para finalizar la operación], pero creo que ocurrirá pronto», subrayó Rasmussen en Bruselas.
Una decena de personas cercanas a Gadafi, entre ellas Mansur Daw, jefe de las brigadas de seguridad, llegaron el domingo a Agadez (norte de Níger) procedentes de Libia, informó una fuente tuareg. Las otras personas, cuyas identidades no fueron reveladas, llegaron a Níger con Agaly Alambo, uno de los líderes de la rebelión tuareg nigerina, y se trasladaron ayer a Niamey, la capital del país, según la misma fuente.
Más de 1.000 combatientes esperaban ayer a unos 70 kilómetros de la ciudad de Bani Walid la orden de ataque, dijo un miliciano a Al Yazira. Pero los líderes quieren evitar los combates.