El jefe del Estado Mayor turco, así como los comandantes de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, dimitieron ayer en medio de un desacuerdo con el Gobierno islamista moderado sobre la posibilidad de promocionar a militares encarcelados por supuesta conspiración. De momento se ignora el motivo oficial de la dimisión en bloque, aunque la prensa turca hablaba de tensiones entre la cúpula militar y el Gobierno del primer ministro, Recep Tayip Erdogan.
Cuarenta y dos generales y decenas de oficiales en activo o retirados están actualmente encarcelados en el marco de presuntas conspiraciones destinadas a derrocar al Gobierno islamista moderado del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el poder desde el 2002. El ejército querría que estos militares puedan, en principio, ser promocionados, pese a estar en prisión a la espera de que termine su proceso. El Gobierno, por el contrario, quiere que se retiren.
Por el momento, el Ejecutivo no ha reaccionado a la dimisión colectiva.
Precedente
Las dimisiones llegan precedidas por varias reuniones en los últimos días entre el jefe del Estado Mayor, general Isik Kosaner, y Erdogan. Tienen lugar inmediatamente antes de una reunión a comienzos de agosto del Consejo Militar Supremo, que decide los nombramientos en la jerarquía castrense. En cualquier caso, es la primera vez que la cúpula militar de Turquía, país miembro de la OTAN, dimite en su conjunto.
La decisión de la cúpula tiene carácter simbólico en Turquía, donde el Ejército se ha visto debilitado desde el 2007 con la apertura de varias investigaciones sobre supuestos complots contra el partido en el poder. La llegada al poder del AKP en el 2002, que ganó las legislativas del pasado junio, levantó ampollas en una parte de la opinión pública y de los militares, que temían que el Estado perdiera su carácter laico.