Se impone en las elecciones a gobernador en tres estados gracias a la división entre el PRD y el PAN
05 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Partido Revolucionario Institucional (PRI) obtuvo el domingo una rotunda victoria en las elecciones a gobernador en tres estados mexicanos, incluido el más poblado del país, y allana el camino para los comicios presidenciales del 2012.
Con el 62,5 % de los votos, el político del PRI Eruviel Ávila arrasó en el estado de México y sacó una ventaja de casi 40 puntos a su rival más cercano, de acuerdo con los datos oficiales divulgados tras el escrutinio del 94,2 % de los sufragios. Al triunfo no fue ajena la división del PRD y el PAN, que rechazaron, por presiones internas, concurrir en alianza como habían hecho satisfactoriamente en comicios anteriores para terminar con décadas de dominio de su rival. Ambos partidos denunciaron, sin embargo, numerosas irregularidades en los comicios y anunciaron su intención de acudir a la justicia. «El dinosaurio dio un coletazo reproduciendo las prácticas del pasado», dijo uno de sus candidatos.
El estado de México, vecino de la capital y azotado por el crimen organizado, tiene el padrón electoral más numeroso del país, con 10,5 millones de votantes y, según los analistas, supone un laboratorio para los partidos de cara a las presidenciales. El triunfo de Ávila, al frente de la coalición Unidos por Ti, supone un importante empujón para el actual gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, uno de los aspirantes favoritos para competir por la presidencia.
Tras dos sexenios al margen de Los Pinos, el PRI busca capitalizar el desencanto de numerosos sectores ante la incapacidad del PAN para profundizar en los procesos democráticos, dar una salida a la lucha contra el crimen organizado y resolver los problemas estructurales de crecimiento y empleo.
De acuerdo con los analistas, lo sucedido en las elecciones del estado de México puede repetirse también en el 2012: un PRI muy fortalecido, seguido por el PRD y en un lejano tercer lugar el PAN, muy desgastado después de dos períodos en la presidencia.
En el estado de Nayarit, donde al cierre de esta edición se había contabilizado el 90 % de los votos, el PRI también lideraba el escrutinio, con el 45,8 % de los sufragios. La misma tendencia fue dominante en el estado norteño de Coahuila, donde el candidato del PRI, Rubén Moreira, logró una contundente victoria, con el 57,36 % de los votos.