Los poderosos carteles de la droga buscan en Centroamérica una vía alternativa a México, donde el Gobierno lanzó una ofensiva militar contra el narcotráfico en diciembre del 2006
23 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los siete gobernantes de Centroamérica con sus homólogos de México y Colombia, y la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, lanzaron ayer una ofensiva para impedir que el istmo se consolide como el nuevo bastión del narcotráfico.
Los poderosos carteles de la droga buscan en Centroamérica una vía alternativa a México, donde el Gobierno lanzó una ofensiva militar contra el narcotráfico en diciembre del 2006, para hacer llegar la cocaína sudamericana a Estados Unidos.
El cónclave de presentación del plan estratégico contra el crimen comenzó ayer. Estaba previsto que Clinton subrayase el compromiso de su Gobierno en la lucha contra la droga, que encuentra en EE. UU. su mayor mercado consumidor.
Los carteles de drogas, sumados a las temidas maras o pandillas, tienen en jaque a toda la región y afectan sobre todo al Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras), donde las cifras de muertos por violencia son las más altas del mundo, según datos de la ONU.
Las cifras de homicidios en Guatemala, sede de la cumbre, superan los niveles alcanzados en la guerra civil de 1960-1996, con más de 5.500 asesinados al año. Para combatir el crimen organizado, los países centroamericanos deben depurar sus cuerpos de policía y sistemas judiciales, para dar confianza a la gente y alentar las denuncias, estiman los analistas.