EE.UU. espera poder interrogar a las tres esposas de Bin Laden

R. p. La Voz / redacción

INTERNACIONAL

Pakistán niega haber recibido una petición formal de Washington

11 may 2011 . Actualizado a las 11:33 h.

La relación entre Pakistán y EE.UU. está bajo mínimos. La desconfianza es mutua y parece que por ahora seguirá así. Ayer nadie respondió con claridad a la pregunta de si Islamabad va a dejar o no a Washington interrogar a las tres mujeres que vivían en la casa donde fue abatido Osama Bin Laden.

Si un funcionario estadounidenses señalaba que «EE.UU. espera obtener acceso pronto», el Gobierno de Pakistán negaba que hubiera recibido una petición formal al respecto después de que la CBS diera el lunes por hecho que ya se había dado la autorización. La Administración Obama espera obtener de las tres mujeres información valiosa sobre quién ayudó a Bin Laden a ocultarse tan cerca de una academia militar paquistaní durante cinco años y también información vital sobre Al Qaida.

Pero, ¿quiénes son esas tres mujeres? La mayoría de los medios paquistaníes dan por seguro que las tres son viudas de Bin Laden, dos saudíes -Umm e Hamza y Umm e Jalid (su hijo sería el muerto en la operación)- y una yemení -Amal Ahmed al Sadeh, que fue herida por los Navy Seal cuando se interpuso en el tiroteo que acabó con el líder de Al Qaida-. Otros medios solo confirman a Amal como mujer del saudí y apuntan a que las otras dos podrían ser una hija, una enfermera o incluso una nuera. Ya hace días la prensa filtró parte del interrogatorio del servicio secreto paquistaní (ISI) a Amal al Sadeh. Según el diario Dawn, la yemení les dijo que Bin Laden dejó las montañas fronterizas con Afganistán en el 2003. Vivió entonces con su familia en un pequeño pueblo en Haripur, distrito vecino a Abbottabad, durante dos años y medio, antes de mudarse a la casa que fue su último refugio, donde llevaban más de cinco años.

El Ejército paquistaní impuso ayer un cerco de silencio en torno al refugio en Abbottabad, prohibiendo hablar a los vecinos, y a la prensa, aproximarse.

Un signo del deterioro de las relaciones entre ambos países fue la revelación del nombre del principal espía de la CIA en Pakistán, sobre todo porque Washington está convencido de que el autor de la filtración es del ISI y que lo hizo por venganza y para demostrar su influencia sobre Washington.

Sin embargo, los aviones sin piloto de la CIA que atacan regularmente a Al Qaida y a los talibanes en territorio paquistaní, volvieron hacerlo ayer, con un saldo de cuatro muertos.

Según el diario The New York Times, Barack Obama estaba dispuesto a que el comando que acabó con Bin Laden respondiera a un ataque de las fuerzas paquistaníes si estas ponían en peligro la misión, según fuentes militares estadounidenses. En estas nuevas revelaciones, también se señala que dos equipos de especialistas estaban preparados para intervenir según finalizara la misión: uno para enterrar a Bin Laden si fuera abatido, y un segundo, compuesto por abogados, interrogadores y traductores, en el caso de que fuera capturado vivo.