Más de lo mismo, según la disidencia

La habana, madrid / afp

INTERNACIONAL

La oposición reaccionó ayer en tono pesimista a los cambios económicos y de límite del mandato en el poder anunciados por Raúl Castro. «Si van a gobernar 10 años más seguirán arruinando al país; más que un anuncio es una amenaza, otra década de castrismo ineficiente sería para arruinar más el país», dijo el activista Elizardo Sánchez.

En igual sentido se pronunció Berta Soler, una de las líderes de las Damas de Blanco, esposas de ex presos políticos. «Aquí en Cuba no ha cambiado nada, y las reformas de Raúl son cosméticas para quedarse en el poder por lo que le resta de vida», señaló en referencia a los 80 años que cumplirá en junio.

Sin embargo, los moderados Manuel Cuesta Morúa y Oscar Espinosa Chepe, así como el abogado René Gómez, opinaron que la medida es válida, aunque tardía. «Parece interesante, pero es una limitación a futuro que ya no les toca a ellos», dijo Cuesta, mientras que Chepe la calificó de «positiva», pero si se elimina el unipartidismo previsto en la Constitución.

Raúl Castro, que volvió a calificar a los disidentes de «mercenarios al servicio de una potencia extranjera», aseguró que no cedería las plazas y calles a la oposición, lugares en que el pueblo «defenderá» su revolución. Un anunció que, para Elizardo Sández, «confirma que no hay nada que esperar de este congreso».

El portavoz de la disidencia en España lamentó la ausencia de iniciativas democráticas y señaló que las medidas económicas para salvar al país de la quiebra son simplemente «una medida paliativa, que no cura».