La reforma de la Justicia dará mayores atribuciones al ministro del ramo en detrimento de la magistratura
11 mar 2011 . Actualizado a las 09:35 h.Un Silvio Berlusconi exultante presentó ayer el texto de la reforma de la Justicia que su Gierno aprobó en Consejo de Ministros extraordinario y que ahora pasará al Parlamento para convertirse en ley. Para el jefe del Ejecutivo italiano supone un cambio en el sistema judicial del país que, «si hubiera estado introducido hace veinte años», habría evitado «la invasión de la magistratura en la política» y sobre todo, explicó Berlusconi, «el intento en curso de hacer caer al Gobierno por vía judicial».
El proyecto de ley fue presentado por el ministro de Justicia, Angelino Alfano, quien el día anterior había acudido ante el presidente de la república, Giorgio Napolitano, para explicar los cambios que se introducen. La reforma prevé la separación de las carreras de los jueces y de los fiscales, así como la división en dos del Consejo Superior de la Magistratura (CSM). Otro punto importante es el establecimiento de la responsabilidad civil de los magistrados, así como el hacer inapelables las sentencias de absolución en primera instancia. Con la ley será mayor el poder de control del ministro de Justicia.
Ante las numerosas críticas de la oposición y de sectores del mundo judicial, que consideran esta reforma como una cobertura para beneficiar a Silvio Berlusconi, que está pendiente de cuatro procesos, este insistió en que esta es una ley «para todos», añadiendo que era su objetivo desde 1994, cuando decidió entrar en política. También dijo que estas normas serán «discutidas con la oposición».
Il Cavaliere tiene varias citas en los tribunales. La primera será hoy, cuando se reanude en Milán el proceso Mills, en el que Berlusconi está acusado de corrupción por el caso del al abogado inglés David Mills. Le quedan pendientes los casos Mediaset y Mediatrade, ambos por fraude fiscal sobre los derechos de películas para televisión, aunque la expectación mayor será cuando tenga que presentarse ante el tribunal de Milán el próximo 6 de abril por el caso Ruby, en el que está acusado de abuso de poder y prostitución de menores. Ayer, Berlusconi aseguró que estará presente en todos los juicios.