«Todas las opciones están sobre la mesa», mientras Gadafi contraataca a los rebeldes
01 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Todas las opciones están sobre la mesa» para acabar con la represión de Muamar el Gadafi contra la revuelta popular. A esta advertencia de la jefa de la diplomacia de Estados Unidos, Hillary Clinton, se unió ayer el anuncio del Pentágono de que está reubicando tropas aéreas y navales en el norte de África y el Mediterráneo por si tuvieran que intervenir en Libia. Una amenaza que busca enviar más presión al dictador.
El portavoz del Pentágono, coronel David Lapan, no especificó en qué podrían intervenir esas tropas ni cuántas estarían movilizadas, pero sí confirmó que lo que busca el Ejército es «permitir más opciones y mayor flexibilidad» a la hora de tomar cualquier decisión. En el movimiento de tropas están involucradas unidades de la Marina y de la Fuerza Aérea. EE.?UU. tienen una presencia regular en la zona: la VI Flota tiene base en Nápoles, y la V Flota, en Bahréin.
Aunque la acción militar está ahí, por ahora parece ser más una amenaza que algo inminente. Incluso la secretaria de Estado quiso precisar que Washington no planea ahora una acción militar en Libia, y relacionó la reubicación de fuerzas con una eventual operación humanitaria.
Estados Unidos y Europa quisieron poner de manifiesto ayer que están dispuestos a ir más lejos ante las provocaciones de Gadafi, durante una reunión sin precedentes -por el número de ministro de Exteriores- en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.
Durante la reunión se discutió la opción de declarar una zona de exclusión aérea sobre Libia para impedir que el régimen bombardee a civiles. Pero por ahora no hay consenso. Italia fue la que sugirió y defendió la idea, pero tanto su homólogo británico, William Hague, como la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, llamaron a la prudencia. El primer ministro francés, François Fillon, apuntó además que solo la OTAN podría aplicarla.
Otra de las medidas que se discutieron en Ginebra fue la posibilidad de una moratoria de pagos a Libia durante 60 días, con el fin de cortar el flujo de dinero hacia el régimen de Gadafi, según informa Efe. La opción fue propuesta por Alemania, pero no obtuvo el consenso.
La representante de Obama quiso dejar claro que apoyar los pasos a la democracia en el mundo árabe «no es solo una cuestión de ideales, es un imperativo estratégico». EE.UU. está dispuesto a prestar asistencia a estas revoluciones, sobre todo con ayuda financiera, dijo Clinton.
El dictador, en los medios
En declaraciones a canales extranjeros, Muamar el Gadafi afirmó que Estados Unidos lo ha abandonado y ahora quiere ocupar Libia. «Estoy sorprendido, porque tenemos una alianza con Occidente para combatir a Al Qaida, pero ahora que estamos luchando contra terroristas nos han abandonado», dijo. Como ya hizo su hijo, negó lo obvio: no hay revuelta. «Mi gente me ama y morirían para protegerme», dijo a la periodista Christiane Amanpour.
Según Al Yazira, Gadafi ha encargado al responsable de los servicios secretos exteriores, Buzid Durda, dialogar con los rebeldes del este y además ha tratado de establecer contacto con lo jefes de las tribus, pero estos se negaron a hablar con él. Otra decisión del líder libio fue destituir a su cuñado Abdalá Senusi, considerado un actor clave de la represión, y sustituirlo por uno de los guardaespaldas.
Pero al tiempo que encargaba diálogo, Gadafi ordenaba a sus fuerzas aéreas atacar varias zonas del país en poder de los rebeldes, como Misrata. Esta ciudad, la tercera del país y que alberga un importante pozo de petróleo, ese junto con Zauiya una de las principales claves para la evolución del conflicto, en espera de la batalla final en Trípoli.
Dos helicópteros de las fuerzas leales a Gadafi fueron derribados cerca de Misrata, según testigos citados por Al Arabiya, cuando intentaban bombardear la sede de la radio local, utilizada por los rebeldes para difundir a la población mensajes de ánimo y contra el tirano.
Un batallón dirigido por uno de los hijos de Gadafi ha ocupado una escuela de la aviación militar al suroeste de la ciudad y mantiene como rehenes a entre 400 y 600 estudiantes. Los rebeldes lanzan regularmente ataques contra ese batallón, sin que hayan podido hasta el momento liberar a los rehenes.
Además, un avión militar de las fuerzas leales a Gadafi bombardeó un depósito de armas cerca del cuartel de Hania, en la región de Edjibiya, a unos 200 kilómetros al suroeste de Bengasi, bastión de los opositores donde ubican su consejo nacional.
«Todo mi pueblo me ama. Morirían para protegerme»
Muamar el Gadafi