23 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Gadafi se hará un hueco en los libros de historia por sus excentricidades. En su primer discurso tras la revuelta, que duró 30 segundos, apareció la noche del lunes saliendo de un viejo coche, paraguas en mano, hablando de la lluvia poco después de lanzar sus cazas contra los manifestantes. «Estoy en Trípoli y no en Venezuela, como dicen esos perros [los canales de televisión] [...] Querría estar con los jóvenes en la plaza Verde, pero ha empezado a llover. Eso es bueno para el país», finalizó. AFP