Las protestas se agudizan en el Yemen y en Bahréin pese a la represión
17 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Libia es el último país en sumarse a la ola de protestas populares en el mundo árabe, mientras las enfrentamientos se agudizaron en Bahréin y en el Yemen.
Hoy está convocado el día de la ira para pedir el fin del régimen del Moamar Gadafi, en el poder desde hace 41 años. Las protestas se iniciaron la noche del martes en Bengasi, segunda ciudad más grande del país, y al menos 38 personas resultaron heridas en los enfrentamientos entre la policía y cientos de manifestantes. El detonante fue la detención de un activista de derechos humano.
Ante la censura oficial y la prohibición a la cobertura de la prensa extranjera, las imágenes llegan a través de vídeos colgados en Internet. En ellos se puede ver, pese a la oscuridad de la noche, a cientos de hombres y mujeres gritando «El pueblo quiere la caída del régimen» y «¡Gadafi fuera, fuera!». Los manifestantes expresaban así su rechazo por el arresto del activista y abogado Fathi Turbil, liberado ayer tras la presión de las familias, según el diario Quryna, cercano a Seif el Islam, uno de los hijos del líder libio.
Turbil representó a las familias de prisioneros muertos en la prisión de Abu Salim de Trípoli -unos mil, según Human Rights Watch- en 1996. Las familias de las víctimas demandan que los culpables sean llevados ante la Justicia.
La televisión estatal Al Jamahirya mostró ayer imágenes de cientos de libios manifestándose en todo el país en apoyo del régimen. «Los manifestantes expresaban a su líder su eterno apego», afirmaba el canal, mostrando imágenes de los ciudadanos portando retratos de Gadafi y banderas verdes, así como criticando a la televisión Al Yazira. «Digan a Al Yazira que no queremos a nadie más que no sea nuestro líder», cantaban en las concentraciones celebradas en Trípoli y Sirte. La semana pasada, Gadafi declaró que las revueltas en Egipto habían sido orquestadas por esa cadena y el Mossad israelí.
En un intento de rebajar la presión popular, las autoridades liberaron ayer a 110 islamistas del ilegal Grupo Islámico de Combate Libio (GICL), lo que suma un total de más de 360 presos excarcelados el pasado año, después de que el grupo islámico anunciara su intención de renunciar a la violencia y a su lealtad a Al Qaida.
Dos muertos en el Yemen
En el Yemen prosiguen las protestas por quinto día. Otras dos personas murieron, esta vez por disparos de la policía en la ciudad de Adén. En Bahréin, a pesar de la prohibición, miles de personas volvieron a manifestarse durante el funeral por un estudiante muerto. El ministro de Interior, jeque Rashed ben Abdalá Al Jalifa, presentó sus disculpas y anunció el arresto de dos policías. Pero el opositor chií, Alí Salman, no se dio por satisfecho y reclamó un Gobierno «elegido por el pueblo».
Los llamamientos a las protestas han resultado hasta ahora infructuosos en pocos casos, como en Siria, donde los complejos mecanismos de represión del régimen de Bachar al Asad se han impuesto, al menos hasta ahora. A excepción de Bahréin, las revueltas tampoco parecen haber cuajado en los países del golfo Pérsico, aunque no se puede descartar el efecto dominó y ya se ven algunas señales, como la manifestación de obreros que tuvo lugar ayer por las calles de la capital saudí Riad -vía Internet-, algo impensable hasta hace solo unas semanas.