Los egipcios echan mano del humor en sus protestas

susana samhan EL CAIRO / EFE

INTERNACIONAL

Si hay algo que está marcando la revuelta en Egipto es el humor que, como símbolo de la identidad nacional, está presente en lemas y pancartas como la que dice: «Leche entera Mubarak, fecha de caducidad 25/01/2011».

El cartel, con un cartón de leche dibujado con la cara del presidente en rotulador azul, lo lleva el hijo pequeño del ingeniero Mohamed Sherid, que se ha unido a las protestas. «Es la naturaleza del pueblo egipcio: pese a esta desgracia usamos las bromas. Cuanto más nos presionan, más bromeamos», explica.

Un poco más allá, un grupo de hombres bailan al ritmo de una canción que inventa un poeta y que la multitud repite. «Treinta años y tú [Mubarak] sigues en el poder, y nosotros nos hemos cansado. Si te quedas aquí, todos nosotros nos iremos», improvisa el poeta, con versos en árabe.

Otros carteles que se observan en la plaza son «Háblenle en hebreo porque no entiende árabe», «Vete ahora que me quiero ir a casa a duchar, que llevo días sin ducharme», o uno que porta un joven con una caricatura del rey saudí, Abdalá bin Abdelaziz, mirando un reloj. «Mubarak tarda en llegar», dice la pancarta, en alusión a la reciente huida al reino saudí del presidente de Túnez, Ben Alí.