La revuelta egipcia cogió a esta lucense de vacaciones en El Cairo
02 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Se fue de vacaciones y se encontró con la historia en tiempo real. A María Fernández, una joven lucense, le brillan los ojos cuando cuenta las experiencias vividas en los últimos díez días pasados en Egipto, la sensación de incredulidad, primero, y de entusiasmo después, que reinaba en las calles de todo el país.
«El martes empieza la revolución», le dijeron unos conocidos con escepticismo nada más aterrizar en El Cairo procedente de los territorios ocupados palestinos, donde trabaja como cooperante. «Un levantamiento popular convocado por Facebook en el que nadie parecía creer de verdad», asegura María. «Nos explicaban que era imposible movilizar a la gente y bromeaban porque la hora marcada para la primera manifestación, las 10 de la mañana, era muy temprana para una revolución».
María y su pareja, el italiano Daniel Magrizos, siguieron el viaje, se encontraron de frente con las protestas y vivieron el estallido de entusiasmo desde un café típico de Luxor. «Los hombres, que primero contemplaban en silencio la televisión, temerosos de que hubiera informantes entre ellos, empezaron después a sonreír y acabaron gritando de alegría», explica Daniel. Regresaron a El Cairo el domingo, donde «después de dos días de violencia policial, los agentes se retiraron y hubo una apoteosis de libertad».
«Los manifestantes se organizaban para limpiar las calles y para evitar saqueos que parecían fomentados por fuerzas del régimen de Hosni Mubarak con el objetivo de sembrar el caos», añade María Fernández.
Ambos regresaron ayer de madrugada a casa cargados con imágenes increíbles, como la de un niño comiendo un bocadillo subido a un tanque, los manifestantes llevando comida a los soldados y conversaciones como la que tuvieron con un taxista, que «nos hablaba desde las vísceras para explicarnos que hemos [el pueblo egipcio] escuchado mucho, ahora nos van a oír».
maría fernández cooperante gallega