Berlusconi desoye las peticiones de renuncia de la oposición, mientras el presidente Napolitano le exige que aclare el caso Ruby
19 ene 2011 . Actualizado a las 11:02 h.«¿Dimitir?, ¿pero estáis locos?». Esta fue la respuesta de Silvio Berlusconi a la oposición, que ayer en bloque le exigió que presentara la renuncia tras ser acusado de abuso de poder y prostitución de menores por el caso Ruby. Pero sobre todo en lo que todos insisten es en que se presente ante los jueces.
Esa fue también la línea del presidente de la República, Giorgio Napolitano, que se mostró preocupado por «la turbación de la opinión pública» ante los delitos por los que está acusado el jefe del Gobierno. Por ello espera «que en las previstas sedes judiciales se proceda lo antes posible a una completa verificación de los resultados de la investigación». Es decir, que Berlusconi colabore con la Justicia para aclarar el caso.
Berlusconi no debería «huir de los jueces, sino pedir ser recibido lo antes posible para aclarar su posición», afirman en el Partido Democrático. «No se puede considerar todo un complot de los magistrados», decían por su parte sus ex aliados de Futuro y Libertad (FLI). Entre los socios en el Gobierno también se respira malhumor. En la Liga Norte se insiste en ir a las elecciones si Berlusconi no puede seguir gobernando.
«Estoy absolutamente sereno. Me estoy divirtiendo», afirmó Berlusconi a las puertas del Parlamento antes de asistir a una reunión, asegurando que todo es «un montaje mediático, de espionaje continuo».
Y todo en medio de las filtraciones de las escuchas telefónicas con sórdidas conversaciones sobre las preferencias sexuales de Berlusconi y que describen un mundo decadente, con jóvenes que compiten para convertirse en la preferida del magnate en fiestas con una veintena de velinas. En una grabación, Ruby afirma haber pedido a Il Cavaliere cinco millones de euros a cambio de su silencio sobre que estuvo con él siendo menor.