Fernández de Cevallos, liberado tras siete meses de secuestro

Juan David Leal MÉXICO/EFE.

INTERNACIONAL

21 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos fue liberado ayer y se encuentra en buen estado de salud tras haber superado el secuestro político más prolongado en la historia de México. «Me encuentro bien, gracias a Dios, estoy fuerte y mi vida seguirá siendo la misma. Por lo que se refiere a los secuestradores, por supuesto que como hombre de fe ya [les] perdoné, y como ciudadano creo que las autoridades tienen una tarea pendiente», declaró Cevallos, de 69 años, ante las cámaras de televisión en su vivienda de Ciudad de México pocas horas después de la liberación.

Fernández de Cevallos, una de las figuras más representativas del gobernante Partido de Acción Nacional (PAN), de Felipe Calderón, lucía una larga y espesa barba blanca y llegó conduciendo su propio vehículo, aunque bastante delgado. El ex candidato presidencial en los comicios de 1994, agradeció a «los medios y a los periodistas en lo individual su actitud verdaderamente profesional y humana» durante su secuestro. «Hubo mesura, hubo categoría moral, se privilegió la vida de una persona», añadió.

Su cautiverio fue llevado en secreto por su familia y supuestamente sin la participación de las autoridades. Se presume que la familia pagó varios millones de dólares por el rescate.

Fernández de Cevallos fue secuestrado el 14 de mayo en su rancho La Cabaña, una propiedad enclavada en las inmediaciones de la comunidad de San Clemente, municipio de Pedro Escobedo, en el estado de Querétaro, centro del país. La familia del político pidió en su momento públicamente a las autoridades que no investigaran el caso para no perjudicar las negociaciones, lo que fue aceptado por el Gobierno. Incluso la cadena Televisa notificó a sus televidentes que se abstendría de ofrecer información sobre el secuestro por respeto a la familia.

Los captores de Fernández de Cevallos se comunicaron varias veces a través de correos electrónicos con la prensa. Por ese medio, los criminales difundieron dos fotografías de la víctima con el torso desnudo y los ojos vendados, y lanzaron reivindicaciones sociales izquierdistas.