El Reino Unido se sumará a otros países, como Francia, en la decisión de ampliar la edad oficial de jubilación para garantizar el sistema público de pensiones en el futuro. Osborne anunció el aumento de la edad de jubilación a los 66 años a partir del 2020. Hasta ahora, la jubilación para los hombres estaba fijada en los 65, y para las mujeres, en los 60, aunque si quieren, pueden seguir trabajando hasta los 65.
La medida afectará a unos 5,1 millones de trabajadores británicos que tenían previsto jubilarse a los 65 años en el 2020 y dejará en las arcas del Estado unos 15.000 millones de euros en contribuciones de Hacienda y de la Seguridad Social.
La fecha del 2020 es cuatro años de los previstos en los planes económicos del anterior Gobierno laborista para el caso de las mujeres. La mujeres son las más perjudicadas, ya que en una década han visto subir seis años su edad para jubilarse.