El Gobierno argentino desafía un fallo del Tribunal Supremo en el bastión de los Kirchner

Agustín Bottinelli BUENOS AIRES/LA VOZ.

INTERNACIONAL

17 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Gobierno de Cristina Fernández acusó ayer a la oposición de promover un golpe de Estado por pedir que se intervenga la provincia de Santa Cruz, bastión de los Kirchner, por incumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia contra el gobernador provincial, el kirchnerista Daniel Peralta. El Gobierno desafía así el fallo judicial y abre una nueva crisis institucional.

El conflicto lo provocó el gobernador Peralta, que se negó a cumplir el fallo del alto tribunal que le ordenaba reponer en su cargo al ex procurador provincial Eduardo Sosa, que había sido despedido en 1995 por orden de Néstor Kirchner, entonces gobernador provincial.

«Es un golpe de Estado. Es una locura. Es querer pegarle a un mosquito con un misil», acusó Aníbal Fernández, el jefe de Gabinete, al enterarse de los proyectos de legisladores de la oposición que, con diferencias, plantean que Santa Cruz debe ser intervenida por el poder ejecutivo.

Fernández agregó: «Nunca escuché una burrada semejante», e insistió en que «no hay forma de cumplir» la orden del tribunal porque para restituir a Sosa hay que mover a otro procurador que «hace 12 años que está en ese cargo».

En la sentencia, el Supremo pide que se investigue la existencia de un posible delito cometido por el gobernador Peralta al incumplir un fallo del propio alto tribunal emitido en octubre del 2009, en el que exigía la reposición de Sosa en su antiguo cargo. Esta semana, y después de siete fallos en los últimos diez años, la Corte Suprema de Justicia acusa a Peralta de desconocer la división de poderes y de desacato.

«Sistema iraní»

Los legisladores de la oposición presentaron ayer en el Congreso tres proyectos de intervención provincial. Daniel Sabsay, constitucionalista y abogado de Sosa, sostuvo que la postura del Gobierno de Kirchner se parece más «al sistema iraní, donde el gran ayatolá puede revisar todas las decisiones de los diferentes órganos, que a un sistema democrático».