«Chávez busca imitar el modelo cubano de medios de comunicación»

P. García Otero CARACAS/LA VOZ.

INTERNACIONAL

El editor del diario censurado esta semana denuncia que lo que busca el Gobierno es silenciar a la prensa escrita, igual que se hizo con la televisión y la radio

22 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Todo surgió de las risas del presidente de Telesur, Andrés Izarra, en un debate en el canal CNN, luego de la emisión del reportaje Los guardianes de Chávez . El tema era la violencia en Venezuela. A raíz del debate, el editor-presidente del diario El Nacional , Miguel Henrique Otero, decidió publicar, al día siguiente, el 13 de agosto, en su portada, una fotografía tomada en la morgue de Caracas el 26 de diciembre del 2009, con cadáveres tiroteados, apilados como ganado.

La imagen desató una tormenta. Basándose en la supuesta protección de niños y adolescentes, el Gobierno del presidente Hugo Chávez declaró que El Nacional practicaba la «pornografía periodística», la Fiscalía lo acusó, y en 72 horas, un juez decretó una prohibición por un mes, para toda la prensa, de «publicar imágenes y contenidos violentos», veto que fue matizado el viernes, ante la inmensa presión interna e internacional. Otero señala que la opinión pública logró evitar la consolidación de la censura previa, pero indica que en Venezuela la libertad de expresión está amenazada.

-El haber logrado el levantamiento de la sentencia ¿puede considerarse un triunfo de la prensa? ¿Qué peso tiene la opinión pública hoy en Venezuela?

-Es, sin duda, un triunfo, pero parcial. Es una victoria, eso sí, de la prensa escrita, que en el mundo sigue siendo la que genera opinión. El dictamen anulatorio del juez deja temporalmente censuradas las fotografías en El Nacional . La victoria es de la opinión pública, que defendió la libertad de expresión. Pero ojo, utilizaron una Ley de Protección de la Infancia para censurar a un medio de comunicación; se creó un precedente.

-¿Qué le diría a un español sobre lo que sucede en Venezuela? ¿Cree que hay una escalada contra los medios impresos como hubo contra la televisión?

-El Gobierno venezolano quiere instaurar una hegemonía comunicacional, lo ha declarado. Han aprobado una Ley de Contenidos en Telecomunicaciones, que llevó al cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) y de otras veinticuatro emisoras de radio, y lograron la autocensura de gran parte de la radio y la televisión del país. También han utilizado la violencia: Hay 1.100 denuncias de agresiones contra medios de comunicación y periodistas documentadas ante organismos internacionales. Por supuesto, es muy difícil probar que esos grupos violentos son financiados y organizados por el Gobierno. Hay un descrédito permanente a través de los medios oficiales, televisión, radio y prensa, contra los medios independientes; y ahora buscan silenciar a los medios impresos. Es un mecanismo que busca llevar a Venezuela a una sola visión de la realidad, a imitar el modelo cubano.

-Faltan dos meses para unas decisivas elecciones parlamentarias. ¿Cree usted que ambos dictámenes tienen que ver con ese proceso?

-La estrategia no tiene nada que ver con las elecciones, está dentro de su concepto de Estado. Ahora, censurar la cobertura de hechos delictivos a treinta días del cierre de la campaña, y por treinta días, es un uso abusivo de los poderes del Estado, sobre todo en un momento en el que el Gobierno está tan vulnerable en las preferencias de la gente.

-¿Por qué decidió publicar una fotografía de la morgue de hace ocho meses, en un tamaño no habitual en su formato? ¿No es amarillismo o campaña política, como argumenta el Gobierno?

-No fue por amarillismo, y si tuvo que ver con la campaña electoral, eso tampoco es delito. Es verdad que la fotografía se tomó en diciembre, pero se dijo cuándo fue realizada. La imagen es la respuesta de El Nacional a varios hechos: el nivel terrible de delincuencia en este país, la impunidad y hasta el estímulo a esa delincuencia desde el Gobierno, que, estoy convencido, tiene que ver con la intención de empujar a la clase media a emigrar; y, finalmente, la risa del presidente de Telesur, Andrés Izarra, cuando fue confrontado en CNN. Ese fue un factor más, pero no el determinante.

-¿En los 67 años de vida del periódico habían vivido una situación similar de censura?

-La enfrentamos durante toda la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, en los años cincuenta. Luego, en 1992, cuando el golpe de Estado de Hugo Chávez, también padecimos dos días de censura, en los que publicamos algunos espacios en blanco.

-En la década de los años noventa y a comienzos de este Gobierno, ustedes mantuvieron una actitud de apoyo a Hugo Chávez. ¿Cómo califica ahora a su Ejecutivo?

-Este es un Gobierno sin brújula, que ha ido derivando en un proyecto desconocido incluso en las teorías de Marx y Lenin: Hugo Chávez pretende destruir todo lo que existe para construir algo nuevo. Y es un Gobierno con una deriva autoritaria, que en su momento lo que proponía era más democracia. Un retroceso para Venezuela.