En Gaza creen que Israel aflojó el cerco gracias a la Flotilla de la Libertad

EFE

INTERNACIONAL

El abordaje israelí causó una gran conmoción y provocó presiones internacionales para que el Estado judío levantara el bloqueo que impone desde hace tres años, y la decisión no se hizo esperar.

24 jun 2010 . Actualizado a las 11:42 h.

En Gaza creen que Israel decidió aliviar el cerco a la franja por las presiones internacionales tras el abordaje a la Flotilla de la Libertad, y aunque algunos consideran la medida positiva, la mayoría cree que no acabará con la crisis humanitaria.

Sami al Nahal, de 45 años y propietario de un supermercado en el centro de la ciudad de Gaza es uno de los que acogió la noticia con satisfacción.

«Creo que el alivio del bloqueo y la autorización para que entren más productos a Gaza es mejor que nada. Estábamos en una situación difícil y ahora será un poco mejor», afirma Al Nahal, para quien el asalto israelí el 31 de mayo a la «Flotilla de la Libertad» está detrás de «este desarrollo positivo».

Nueve activistas turcos murieron por disparos de comandos del Ejército israelí en uno de los barcos de la flotilla cargada con ayuda humanitaria con el objeto de romper el cerco a Gaza.

El abordaje israelí causó una gran conmoción y provocó presiones internacionales para que el Estado judío levantara el bloqueo que impone desde hace tres años, y la decisión no se hizo esperar.

El Ejecutivo conservador del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aprobó el pasado domingo suavizar el cerco autorizando la entrada de alimentos y otros productos antes prohibidos y que considera estrictamente de uso civil.

Israel arguye que mantiene el asedio con la intención de debilitar al movimiento islamista Hamás e impedir que lleguen a la franja armas y municiones que luego son empleadas por las milicias palestinas parar atacar suelo israelí.

«Sentimos que el bloqueo se resquebraja gradualmente tras el ataque a la flotilla. La entrada de bienes y productos a través de los pasos comerciales (con Israel) es mucho mejor que conseguirlos de contrabando a través de los túneles cavados en la frontera con Egipto», explica Al Nahal.

El Gobierno israelí impuso el estricto bloqueo a la franja mediterránea, con el cierre de sus pasos comerciales, después de que Hamás se hiciera por la fuerza con el control del territorio en junio de 2007.

Las organizaciones humanitarias han denunciado que dicha medida ha tenido un duro impacto en todos los aspectos de la vida de la población y muchos la califican de «castigo colectivo» al millón y medio de personas que habitan la franja.

Talal Oukal, analista político de Gaza, manifiesta que la decisión israelí «no resolverá la crisis humanitaria» y que «la franja no sólo necesita comida y herramientas de cocina, sino poder reconstruir su hundida economía».

«Creo que Israel ha suavizado el bloqueo no sólo para aliviar la vida de la población sino para complacer a EEUU, al Cuarteto para Oriente Medio y a la Unión Europea», sentencia.

Más optimista parece Osama Ahmed, un vecino de Gaza de 29 años que se encuentra en paro desde hace tres y tiene que alimentar a cuatro hijos. Al respecto, afirma que la decisión israelí «es la mejor desde que se impuso el bloqueo hace tres años».

«El ver productos que no veíamos en tres años ha traído una pequeña esperanza en que la situación cambie pronto», refiere.

Pero para Mohsen Abú Ramadán, economista y director del Centro Árabe para del Desarrollo Agrícola (ACAD, por sus siglas en inglés), la única vía de salida a la crisis para por que se autoricen los materiales para reconstruir las infraestructuras.

«Si Israel permite los materiales de construcción a través de organizaciones internacionales, parte de la crisis se resolverá», constata.

El responsable de enlace palestino para la entrada de productos en Gaza, Raed Fatuh, confirmó que la parte israelí ha autorizado la entrada de zumos, carbón, aperitivos, «ketchup» y mayonesa, y que próximamente llegarán motores de vehículos de gasolina, repuestos de coches, instrumental agrícola, cosméticos, perfumes, utensilios domésticos y juguetes.

Sin embargo, vaticina que «no será suficiente para acabar con la situación humanitaria en Gaza».

En esta misma línea se expresan empresarios como Nabil Abu Meleq, propietario de una fábrica de productos plásticos.

«Nuestras empresas están inoperantes desde hace tres años y hemos despedido a gran parte de los trabajadores. Lo que se requiere es que se levante por completo el bloqueo y se permita la entrada de todo tipo de materiales», dice.