El mismo día en que Turquía anunció que reducirá al mínimo sus relaciones con Israel, Hamás recibió el apoyo del primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan. «No es una organización terrorista [...] Son resistentes palestinos que luchan por defender su tierra. Ellos ganaron unas elecciones democráticas», declaró ayer Erdogan en la ciudad de Konya (centro de Turquía).
«Le dije a los responsables de EE.?UU. que no considero a Hamás como una organización terrorista. Sigo pensándolo. Ellos defienden su tierra», agregó. Además, equiparó el asalto israelí a la flotilla humanitaria con la lectura en hebreo del pasaje de la Torá que dice: «No matarás». Hamás, que hasta ahora estaba aislado en el plano internacional, enfrentado a la Autoridad Palestina de Mahmud Abás y en tensas relaciones con Egipto, es el principal beneficiario del asalto a la flotilla, según analistas palestinos como Samir Awad, de la Universidad Bin Zeit en Cisjordania. El ataque ha fortalecido su posición frente a su rival Al Fatah, el partido de Mahmud Abás. El viceministro turco, Bulent Arinc, anunció ayer ante el Parlamento la reducción de las relaciones económicas y militares con Israel y que se evaluarán los convenios suscritos entre ambos. «No habrá nuevos acuerdos de cooperación y las relaciones con Israel se reducirán», indicó.