Un cerebro de las finanzas

La Voz KABUL/AFP.

INTERNACIONAL

El egipcio Mustafá Abu al Yazid, más conocido por su nombre de guerra de Said al Masri (Said el egipcio), fue a finales de los años ochenta uno de los miembros fundadores de Al Qaida. Se encargaba de la administración de la red y controlaba todo, desde las finanzas hasta la planificación de las operaciones, indicó un responsable estadounidense. No obstante, según la comisión nacional sobre los ataques del 11-S, citando fuentes anónimas, compartía la línea del mulá Omar, opuesta a la realización de estos ataques, «porque temía represalias estadounidenses».

Al Yazid no figuraba en la lista del FBI de los diez terroristas más buscados ni en la del departamento de Estado que ofrecía recompensa por la captura de terroristas. Pese a su posición, nunca tuvo responsabilidades militares o logísticas en Al Qaida.

Según al Sirri, el número 3 de Al Qaida era un hombre amable y apreciado en el seno de la red, contrariamente a Al Zawahiri, figura más bien controvertida en el movimiento. En opinión de este experto, «si alguien lo encuentra, no podría sospechar que se trata de un terrorista [...] es un hombre muy, muy discreto».