14 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La judicatura turca se opone al paquete de reformas de la Constitución presentado por el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan, que ayer fue aprobado en una comisión del Parlamento, e incluso amenazó con dimitir.
Unos 300 jueces del Tribunal Supremo, el de Casación, el de Cuentas y el Constitucional protestaron el lunes frente al palacio de Justicia. Kadir Özbek, vicepresidente del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales, afirmó que la reforma es más retrógrada que la propia Constitución actual, redactada por la Junta Militar en 1982.