El presidente brasileño recomienda a los ciudadanos que permanezcan en sus casas puesto que las calles están totalmente inundadas.
06 abr 2010 . Actualizado a las 21:49 h.El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este martes que pide «a Dios» que cese la lluvia que desde este lunes ha paralizado casi por completo a Río de Janeiro y que ha causado al menos 77 muertes.
«La Humanidad no puede controlar la intemperie y cuando llueve durante más de quince horas seguidas, como ahora, los trastornos son demasiado grandes», declaró Lula en una entrevista con la radio Tupi en Río de Janeiro, donde fue sorprendido por el temporal.
Según el presidente, que se vio obligado a cancelar casi todas las actividades que tenía previstas hoy en la ciudad por las lluvias, «lo único que se puede hacer en este momento es pedirle a Dios que pare un poco la tempestad para que se recupere la normalidad».
Lula apoyó la petición del alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, quien recomendó que las personas permanezcan en sus casas y no se arriesguen en calles y avenidas totalmente inundadas.
«Hoy está lloviendo en Río lo que llueve en un mes, entonces que la gente se quede en casa y que los que ya están en la calle tengan calma, porque el momento es muy serio y hay que tener serenidad», apuntó Lula, quien conversó sobre la situación con el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral.